Si te gusta la tecnología, y sobre todo, la informática, es posible que conozcas Mosaic, aunque si eres joven, puede que ni siquiera hayas oído hablar de esta palabra, la cual tiene mucha más importancia de la que creemos, y sin la que hoy posiblemente no estaríamos aquí, o al menos no de forma tan avanzada.
Y es que Mosaic fue el primer navegador con interfaz gráfica completa que existió, es decir, algo similar a lo que estás observando en este momento, sin códigos ni líneas de texto, sino de manera visual. Lógicamente, era mucho menos moderno que lo que tenemos actualmente, pero fue el primer paso.
Qué es Mosaic y cuándo nació
Mosaic fue uno de los primeros navegadores web que existieron, pero lo realmente importante es que fue el primero que hizo Internet algo más fácil de usar para cualquiera. Apareció en 1993, desarrollado por un equipo del NCSA, con Marc Andreessen y Eric Bina al frente.
Hasta ese momento, navegar por Internet no tenía nada que ver con lo que hacemos hoy. Todo iba a base de texto, comandos y bastante paciencia. Si no sabías lo que hacías, estabas fuera. A día de hoy, pocos lo utilizarían, ya que no es tan sencillo como lo que conocemos. Y ahí es donde entra Mosaic.
El gran cambio fue hacerlo visual. Por primera vez podías ver imágenes dentro de una página, hacer clic en enlaces sin complicarte la vida y moverte de un sitio a otro de forma bastante intuitiva. No era bonito ni rápido comparado con lo de hoy, claro, pero en su momento fue un salto enorme, ya que no tenías que recordar comandos, si querías abrir una nueva pestaña, era tan sencillo como hoy en día, sin aprenderte esos textos que realizaban las acciones, o equivocarte en una letra y que diese todo error. Aparte de no poder ver imágenes, lo que limitaba mucho el contenido.
Además, era relativamente sencillo de instalar y usar, algo clave para que empezara a llegar a más gente. Poco a poco, dejó de ser una herramienta solo para universidades o expertos y empezó a abrirse al resto del mundo.
Por qué fue tan importante y qué pasó con él
Lo interesante de Mosaic no es solo que fuera “el primero”, sino que cambió la forma en la que la gente veía Internet. Lo convirtió en algo accesible, más cercano, incluso curioso. Básicamente, hizo que la gente quisiera usarlo.
A partir de ahí todo empezó a moverse rápido. De hecho, uno de sus creadores, Marc Andreessen, acabó fundando Netscape, cuyo navegador se hizo enorme en los años 90. Y con eso arrancó toda la evolución que nos ha traído hasta Chrome, Firefox y compañía.
Como suele pasar en tecnología, Mosaic no duró para siempre. Se quedó atrás bastante rápido cuando empezaron a salir opciones más avanzadas. Pero realmente ya había cumplido su papel.
