Recibir una reclamación de Hacienda por una deuda que no se corresponde con la realidad de tu negocio parece una situación hasta surrealista. Sin embargo, hay errores administrativos o fiscales que pueden provocar embargos, sanciones o reclamaciones por cantidades que nunca se deberían haber pagado.
Es lo que le ocurrió a un joven hostelero que comenzó a recibir embargos por unos beneficios que realmente nunca había obtenido. Tras revisar su situación, se detectó que se habían declarado ingresos muy superiores a los reales.
Finalmente, después de presentar una rectificación, la Agencia Tributaria reconoció el error y evitó que tuviera que asumir una deuda cercana a los 20.000 euros. “Ocurre con relativa frecuencia. Lo habitual es que la persona, mientras no recibe notificaciones, embargos o sanciones de la Administración, piensa que todo se está haciendo correctamente y sin problemas”, avisa José Manuel Orta, experto en finanzas y CEO de Orta Fiscalidad y Contabilidad.
Además, advierte: muchos empresarios descubren los problemas cuando ya existen consecuencias económicas importantes.
Los errores suelen detectarse cuando ya existen sanciones o embargos
Según el experto, existe un fallo especialmente grave que puede terminar perjudicando seriamente a cualquier empresario. «El error más grave es actuar basándose en suposiciones. En fiscalidad las suposiciones no sirven; hay que tener la seguridad necesaria para declarar o realizar cualquier gestión».
Pero además señala otro problema que observa habitualmente. «También es muy grave decidir sobre el patrimonio del cliente sin consultarlo previamente».
El experto explica que esta situación se produce con más frecuencia de lo que parece. «Nos encontramos con frecuencia con clientes que nos dicen que apenas hablan con su asesoría porque prefieren que hagan ‘lo que consideren mejor’. Eso es un error».
Y añade que esta falta de comunicación puede deberse a diferentes motivos. «El cliente puede actuar así por confianza o por dejadez, y el asesor puede aceptarlo por falta de profesionalidad, por comodidad o porque no dedica tiempo a explicar las consecuencias de cada decisión».
Por ello lanza una advertencia muy clara: «Pero nadie debería tomar decisiones sobre tu patrimonio sin contar contigo».
Las señales que deberían hacer sospechar a cualquier empresario
En el caso concreto del joven hostelero existían varios indicios que podrían haber permitido detectar antes el problema.
«La primera señal estaba en las declaraciones trimestrales de IVA. Si se duplican los ingresos, también se duplican las cuotas de IVA y las liquidaciones a pagar».
Además, existía una segunda alerta muy evidente. «La segunda señal era ver cómo se cargaba en la cuenta bancaria una cantidad importante correspondiente al Impuesto sobre Sociedades sin que el negocio hubiera generado realmente esos beneficios».
Para el economista, cualquier empresario conoce de forma aproximada la evolución de su actividad. Cualquier empresario sabe aproximadamente cómo está funcionando su negocio. “Cuando las liquidaciones reflejan beneficios que no se corresponden con la realidad, debería saltar una alarma».
La documentación que todo autónomo debería revisar
Aunque un profesional delegue su gestión fiscal, el experto considera imprescindible revisar determinada información. «Debería solicitar copia de todo lo que tramita la asesoría para conocer exactamente qué se está haciendo en su nombre».
Además, recomienda controlar periódicamente la situación económica del negocio. Esto es revisar periódicamente la cuenta de pérdidas y ganancias para conocer el resultado económico del ejercicio. “En el caso de los autónomos que tributan como persona física, conviene revisar los informes de rendimientos netos».
Igualmente aconseja revisar toda la documentación presentada ante las administraciones. «Además, debería pedir copia de todas las declaraciones fiscales y laborales que se presentan». Y recuerda una idea fundamental: «Los errores pueden surgir en cualquier momento y, al final, cuatro ojos ven más que dos».
Las consecuencias pueden llegar al cierre de la actividad
Los efectos de una declaración incorrecta pueden ser mucho más graves de lo que muchos empresarios imaginan. Hasta el punto de obligar a una empresa a acudir a un concurso de acreedores por no poder afrontar sus deudas.
«También puede provocar la liquidación de una sociedad o incluso el cierre de la actividad cuando el negocio no puede hacer frente a las cantidades reclamadas».
Respecto a los autónomos, advierte que los riesgos son igualmente elevados. «Desde recargos por presentación extemporánea y sanciones económicas hasta el cierre de la actividad o la derivación de responsabilidad sobre los bienes presentes y futuros del empresario».
Hacienda sí admite rectificaciones cuando están justificadas
Una de las principales dudas de los empresarios es si resulta posible corregir errores una vez detectados. «Sí, siempre que se actúe dentro de los plazos establecidos y se pueda justificar correctamente la rectificación solicitada».
No obstante, el procedimiento suele exigir abundante documentación. Para ello suele ser necesario presentar un escrito explicativo detallando el motivo de la rectificación y aportar toda la documentación que demuestre que los datos correctos son los que se están defendiendo.
El consejo para quienes empiezan y para quienes ya tienen un negocio
El experto considera fundamental que los nuevos empresarios comprendan desde el principio sus obligaciones. «Lo primero es entender cómo funciona la gestión de un negocio en España y cuáles son sus obligaciones fiscales y administrativas».
Además, recuerda que muchas veces el problema es el desconocimiento. «Muchas veces el empresario solo ve que tiene que pagar impuestos, pero desconoce qué está pagando realmente y por qué».
También recomienda, “mantener reuniones previas, hacer preguntas y escoger a aquellos profesionales que expliquen mejor las cosas».
Finalmente, concluye con una advertencia dirigida a cualquier empresario: «Que tengan claro que la Agencia Tributaria dispone cada vez de más información. Los datos llegan desde bancos, notarías, otras administraciones, asesores, empresas y multitud de organismos». Por ello, recomienda «evitar atajos y actuar siempre dentro de la normativa».
Imágenes | José Manuel Orta
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La noticia
Un experto economista avisa: “Cuando las liquidaciones reflejan beneficios que no se corresponden con la realidad, debería saltar una alarma»
fue publicada originalmente en
El Blog Salmón
por
Sergio Delgado
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