Airon Martin creció en Sinop, una pequeña ciudad situada en lo más profundo del estado brasileño de Mato Grosso, lejos de cualquier capital de la moda. Lejos de cualquier idea preconcebida sobre cómo debe ser un diseñador o de dónde debe proceder. Fue criado por las mujeres de su familia en un hogar con pocos recursos económicos pero con mucho carácter. Ese entorno, su fuerza, su complejidad y su particular forma de desenvolverse en el mundo se convirtieron en la base de todo lo que acabaría construyendo.
