Llega Vivaldi 8.0 un navegador con un diseño que te hará olvidar la sobriedad de Chrome

Es muy probable que la mayoría utilicéis en vuestros dispositivos navegadores web como Google Chrome o Microsoft Edge. Pero es importante tener en cuenta que tenemos al alcance de la mano otras muchas alternativas, en muchas ocasiones, incluso mejores.

Una de las propuestas más interesantes que nos viene acompañando desde hace años es Vivaldi, un navegador web que no ha parado de crecer y mejorar con el tiempo. De hecho, os contamos todo esto porque el programa acaba de recibir una importante actualización que os vamos a contar en estas líneas. Para empezar, os diremos que ya tenemos la posibilidad de descargar e instalar en nuestros equipos el nuevo Vivaldi 8.0.

Así es el nuevo aspecto visual de Vivaldi

Nos encontramos ante una gran actualización donde, sin duda alguna, llama especialmente la atención el nuevo diseño de su interfaz que nos proporcionan sus desarrolladores. Aquí nos encontramos con un navegador para equipos basados en Windows, macOS y Linux.

Sus máximos responsables describen esta nueva versión como la renovación de diseño más significativa en la historia del programa como tal. Así, se quiere desmarcar de otras aplicaciones similares de la competencia como el todopoderoso Google Chrome. A partir de ahora nos vamos a encontrar con un nuevo diseño unificado que nos propone Vivaldi 8.0 y que llamará la atención de la mayoría.

Tal y como nos cuentan sus desarrolladores, no es solo una renovación visual, sino una reestructuración completa de la interfaz de usuario. Y es que en versiones anteriores sus elementos principales como las pestañas, las barras de herramientas, o los paneles y contenidos, eran capas separadas e independientes. Ahora, todos forman una única interfaz unificada, lo que hace del navegador Vivaldi una aplicación más coherente, legible e intuitiva.

Además, los temas ahora se extienden por toda la ventana de la aplicación, los fondos se ven desde la barra de pestañas hasta los paneles y los bordes, y los fondos de pantalla son menos decorativos y más una parte integral de la interfaz como tal.