Linux 7.1 llegará pronto cargado de cambios: nuevo driver NTFS, más AMD Zen 6 y una limpieza histórica

El kernel Linux 7.0 marcó un antes y un después en el desarrollo del sistema operativo de código abierto por excelencia. La rama 6.x quedó atrás, y comenzó una nueva etapa en la que, como su propio responsable ha admitido, se va a centrar en un proceso de mejora de compatibilidad, actualización de componentes y limpieza de código obsoleto. Y, con Linux 7.1, esta premisa se vuelve aún más real.

Linux 7.1 no es una de esas versiones que vayamos a notar nada más reiniciar el ordenador. El desarrollo de este sistema operativo, actualmente, está en una fase muy distinta: mejorar el rendimiento, la estabilidad, y llevar a cabo una limpieza considerable de código antiguo que llevaba años arrastrándose.

Pero esto no quiere decir que vaya a ser una actualización menor. El nuevo kernel llega con cambios en NTFS, mejoras para hardware AMD e Intel y más soporte para portátiles modernos. De esta forma, lo que se busca es un sistema que funcione mejor, sea más compatible y esté mejor preparado para los equipos que están por venir.

Vamos a ver en detalle qué es lo que nos prepara el nuevo Kernel Linux 7.1, una versión que debería llegar a su fase final este mismo mes.

Categoría Componente / Tecnología Detalle de la novedad
Sistemas de Archivos NTFS Nuevo driver integrado en el kernel con soporte lectura/escritura
Sistemas de Archivos Varios (exFAT/EXT4/XFS/F2FS/JFS/HFS+) Mejoras de fiabilidad y correcciones en la gestión de datos
Arquitecturas Intel i486 Inicio de la retirada del soporte y opciones de compilación
Arquitecturas AMD Zen 6 Soporte para nuevos modelos y preparación para plataformas EPYC Venice
Arquitecturas Intel Panther Lake Activación por defecto de la tecnología FRED (Flexible Return and Event Delivery)
Gráficos AMD / Intel Nova Lake P Soporte para APU GCN 1.1 y primeras líneas de código para Nova Lake
Gráficos Intel Xe Optimización en la gestión de memoria de vídeo bajo alta carga
Portátiles Lenovo (Yoga / Legion Go) Nuevos drivers para ventiladores y soporte específico de hardware
Portátiles Apple Silicon (MacBook) Driver «Apple SMC power» para mostrar métricas de batería y energía
Redes IPv6 Integración obligatoria en la pila central (ya no es módulo independiente)
Redes Hardware Realtek / Intel Soporte para RTL8157 (5 Gbit) y Intel IRDMA GEN4
Redes ISDN / UDP-Lite / Radioafición Eliminación de controladores antiguos y protocolos en desuso
Periféricos Steam Deck OLED Correcciones en el soporte de audio con el kernel principal
Seguridad Intel LASS Implementación madura de Linear Address Separation para protección de memoria
Seguridad NFS Server Opción «sign_fh» para firmas criptográficas en file handles
Rendimiento Scheduler (sched_ext) Soporte para sub-schedulers por cgroup
Varios Documentación Nuevas reglas sobre reporte de bugs de seguridad y uso de IA

 

Linux 7.1: todos los cambios y novedades

Linux 7.1 va a ser una actualización bastante grande, aunque centrada, sobre todo, en mantenimiento y depuración. Después del accidentado desarrollo del Kernel 7.0, Linus Torvalds ha querido asegurarse de que esta nueva versión tenía un desarrollo mucho más tranquilo y sin sobresaltos, centrando todos sus esfuerzos en mejorar todo lo que ya está implementado, hacer una limpieza de código ya en desuso, y, sobre todo, garantizar la mejor seguridad y estabilidad de este núcleo.

Interfaz web de The Linux Kernel Archives que muestra el botón de descarga para la versión 7.1-rc7 junto al logotipo de Tux y enlaces de protocolo.
Vista del portal oficial indicando la disponibilidad de la versión más reciente del núcleo Linux.

 

Un nuevo driver NTFS quiere mejorar la convivencia con Windows

NTFS lleva muchos años funcionando en Linux, pero no siempre del todo bien: fallos de integración, problemas de rendimiento, e incluso inestabilidad de los datos hacían que usar unidades NTFS en Linux fuera una lotería. Ahora, con Linux 7.1 se da un paso importante de cara a usar este formato de una forma más seria dentro del kernel.

Uno de los cambios más importantes de Linux 7.1 está en el sistema de archivos NTFS. A partir de ahora, el kernel incorpora un nuevo driver NTFS diseñado especialmente para funcionar dentro del propio kernel, con soporte de lectura y escritura y una integración mucho más moderna y alineada con la infraestructura actual de Linux. Esto es especialmente crucial para quienes usamos Linux y Windows en el mismo equipo, si solemos conectar y montar discos externos y pendrives formateados en NTFS o si necesitamos acceder con frecuencia a particiones compartidas.

Además, Linux 7.1 también incluye mejoras y correcciones en otros sistemas de archivos, como exFAT, EXT4, XFS, F2FS, JFS, HFS y HFS+. No vamos a notar un cambio radical en el sistema operativo, pero sí una mayor fiabilidad si trabajamos con discos externos, unidades compartidas, particiones antiguas o configuraciones mixtas.

 

Linux empieza a despedirse del Intel 486

Otro cambio simbólico de Linux 7.1 es el inicio de la retirada del soporte para los procesadores Intel i486. No se va a eliminar de golpe todo el soporte, pero esta versión sí que empieza por un camino que, en unos meses, desencadenará el fin de soporte definitivo de esta plataforma.

Con el lanzamiento del Kernel Linux 7.1 se retiran las opciones de compilación relacionadas con esta arquitectura, lo que marca el camino hacia su desaparición del kernel moderno. Aunque Linux siempre ha presumido de mantener soporte para hardware muy antiguo, llega un punto en el que seguir arrastrando determinadas arquitecturas complica el mantenimiento y aporta muy poco a la mayoría de los usuarios.

Esta limpieza no se queda solo en el i486. Linux 7.1 también elimina o empieza a retirar otros componentes antiguos, como código relacionado con UDP-Lite, viejos drivers de red, soporte para bus mouse, algunos controladores PCMCIA y execute-in-place en RISC-V por falta de usuarios y mantenimiento.

El objetivo, a medio plazo, es reducir lastre para que el kernel sea más mantenible.

 

Mejor soporte para AMD Zen 6, Intel FRED y nuevo hardware

Linux 7.1 también refuerza el soporte para procesadores actuales y futuros. En el lado de AMD, por ejemplo, se añade soporte para los nuevos modelos Zen 6, además de mejoras de rendimiento relacionadas con AMD CPPC, gestión de prioridades de rendimiento y preparación para plataformas EPYC Venice.

En Intel, uno de los cambios más destacados es que FRED queda activado por defecto. Esta tecnología, presente a partir de la gama Panther Lake del fabricante azul, está pensada para mejorar la forma en la que el procesador gestiona determinadas transiciones y eventos internos.

También encontramos novedades en otras arquitecturas minoritarias, como ARM, RISC-V, LoongArch y Alpha.

 

Gráficos: AMD, Intel Nova Lake y portátiles más completos

El apartado gráfico también recibe importantes novedades. El nuevo Linux 7.1 avanza en el soporte de AMDGPU, incluyendo cambios para APU GCN 1.1, mientras que en el caso de Intel se incorporan las primeras líneas de código para activar los gráficos Nova Lake P, otro ejemplo de cómo el kernel se va preparando con antelación para plataformas que llegarán más adelante al mercado.

También hay cambios en el driver Intel Xe, especialmente en la gestión de memoria de vídeo y situaciones de presión de memoria, lo que mejoraría el rendimiento de estas gráficas cuando haya una alta carga de trabajo, usemos escritorios exigentes, juegos o aplicaciones que dependan de aceleración de GPU.

En portátiles, Linux 7.1 suma mejoras bastante interesantes. Entre ellas encontramos un nuevo driver para ventiladores Lenovo Yoga, mejoras para ThinkPad, soporte para más equipos TUXEDO/Uniwill, nuevos drivers para Lenovo Legion Go y un driver Apple SMC power para mostrar métricas de batería y energía en los MacBook modernos con Apple Silicon.

 

Redes, WiFi y hardware menos habitual

Linux 7.1 también llega con bastante trabajo en redes. Por un lado, se incorpora soporte para nuevo hardware, como Intel IRDMA GEN4, Realtek RTL8157 de 5 Gbit y RTL8125cp. Por otro, se eliminan controladores antiguos de ISDN, radioafición y otros dispositivos de red que ya apenas tienen uso real en sistemas modernos.

Uno de los cambios más llamativos es que IPv6 ya no puede compilarse como módulo independiente, lo que implica que, a partir de ahora, este protocolo pasa a formar parte de la parte central de la pila de red moderna, en lugar de tratarlo como una pieza opcional separada.

También se retira UDP-Lite, una decisión que forma, como hemos explicado antes, parte de esa limpieza general del kernel.