Adobe lleva meses metiendo IA en casi todos sus programas, pero hasta ahora gran parte de esas funciones estaban pensadas para generar contenido o hacer retoques concretos. Con su nuevo «creative agent», la compañía quiere que Photoshop, Premiere o Illustrator también se ocupen de buena parte del trabajo previo.
El objetivo de Adobe ya no es solo que podamos generar contenido con Firefly, sino que sea la propia IA quien nos ayude dentro de sus programas, como Photoshop, Premiere, Illustrator, InDesign o Frame.io.
En vez de limitarse a generar una imagen o aplicar un ajuste puntual, Adobe quiere que podamos describir el resultado final y delegar en la IA parte del proceso. Por ejemplo, organizar clips de vídeo, cambiar nombres de archivos, revisar capas, adaptar una imagen a varios formatos, preparar distintas versiones de un diseño o detectar problemas antes de mandar un proyecto a imprenta. Tareas que no suelen ser complicadas, pero que nos hacen perder mucho tiempo cuando trabajamos con muchos archivos.
«Creative agent», así quiere Adobe que la IA haga el trabajo más pesado
Adobe llama a esta tecnología de IA «creative agent», o agente creativo, una especie de asistente integrado dentro de las aplicaciones de Creative Cloud pensado para poder automatizar todo tipo de tareas de edición y creación dentro de sus aplicaciones. Este nuevo agente no pretende sustituirnos ni tomar decisiones creativas por nosotros, sino que lo que busca es ser un «copiloto», un compañero al que podamos encargar los pasos más mecánicos.
En Premiere, por ejemplo, el asistente podrá ordenar automáticamente el material de un proyecto, agrupar los archivos en carpetas, renombrar clips en lote, identificar preguntas dentro de una entrevista o añadir marcadores a la línea de tiempo. Incluso podrá preparar un primer montaje con el material disponible. No será una edición terminada, claro, pero puede ahorrar bastante tiempo a la hora de enfrentarnos a horas y horas de grabaciones.

Photoshop también recibirá su propio asistente. Aquí podremos pedirle que cambie un fondo, organice las capas de una composición o adapte una imagen a varios formatos para redes sociales, web o publicidad. La diferencia frente a otras funciones de IA es que Adobe quiere que estos cambios sigan siendo editables. Es decir, no se trataría de pulsar un botón y recibir una imagen cerrada, sino de trabajar sobre un archivo que todavía podremos retocar después.
En Illustrator el enfoque será distinto. Adobe apunta a tareas de producción que suelen volverse pesadas cuando trabajamos con muchas versiones de un mismo diseño. Por ejemplo, generar decenas de variantes de un diseño a partir de una hoja de cálculo, reorganizar automáticamente las capas de un documento o comprobar si faltan fuentes, hay errores de color o algún elemento puede causar problemas antes de imprimir.
InDesign recibirá funciones similares, ya que el asistente podrá actualizar textos, estilos y elementos de marca en varios diseños al mismo tiempo, algo especialmente útil para quienes preparan catálogos, revistas, folletos o documentos corporativos.

Y, por último, Frame.io tampoco se queda fuera, ya que en esta plataforma, Adobe quiere utilizar la IA para organizar recursos, localizar comentarios entre diferentes revisiones y generar material de apoyo para los proyectos.
Con todo, Adobe lo que busca es reducir el tiempo que dedicamos a preparar archivos y aumentar el que empleamos realmente en crear.
