Ubuntu 26.04 LTS: 5 razones para actualizar, y 3 para esperar

La semana pasada, por fin, llegó Ubuntu 26.04 «Resolute Raccoon», la nueva versión LTS del sistema operativo estrella de Canonical que llega para ofrecer 5 años de soporte estándar (y otros 5 dentro del programa gratuito Ubuntu Pro) dando mayor importancia a la seguridad y estabilidad frente a la innovación. Siempre que recomendamos instalar Ubuntu, recomendamos hacerlo en sus versiones LTS, pero ¿es realmente buen momento para instalar Ubuntu 26.04, o aún es mejor esperar?

Esta nueva versión de la distro estrella de Canonical ha apostado por cambios muy relevantes en cuanto a base se refiere. El sistema ha llegado con el Kernel Linux 7.0, GNOME 50, soporte completo para nuevas generaciones de hardware Intel, NVIDIA, AMD y ARM, mejoras en gaming gracias a NTSYNC, un salto definitivo hacia Wayland y nuevas funciones de seguridad y cifrado TPM más avanzadas. Además, al tratarse de una versión LTS, contará con soporte oficial hasta abril de 2031, algo clave para quienes priorizamos estabilidad a largo plazo.

Estamos seguros de que, con el tiempo, va a ser una de las mejores versiones de este sistema operativo. No obstante, debemos ser cautos antes de correr a instalarlo en nuestro sistema. Por ello, os vamos a dar 5 razones por las que deberíamos instalar hoy mismo este nuevo Ubuntu 26.04 LTS, y otras tres razones por las que no deberíamos hacerlo y sería mejor esperar.

Motivos para instalar Ubuntu 26.04 hoy

El primero de los motivos para instalarlo es que se trata de una actualización muy grande, repleta de cambios y mejoras de todo tipo, sobre todo si venimos de la LTS anterior, lanzada en abril de 2024. Canonical ha dedicado muchos esfuerzos estos dos años para desarrollar esta nueva versión, cambiando desde aplicaciones por defecto hasta todo el gestor de ventanas. Nos encontramos con una versión claramente enfocada a hardware actual, nuevas tecnologías gráficas y un ecosistema más preparado para los próximos años.

Captura de pantalla del escritorio de Ubuntu con el tema oscuro, iconos en el lateral izquierdo y el logo de la mascota en e.
El escritorio de Ubuntu muestra su interfaz de usuario con el tema oscuro y el logo de la mascota. Foto: Captura de SoftZone.es

Uno de los saltos más visibles para instalar este nuevo sistema es el Kernel Linux 7.0. Esta es la última versión del núcleo del sistema operativo, una de las actualizaciones del núcleo más grandes de los últimos años pensada, sobre todo, para dar mayor compatibilidad y soporte a todo tipo de hardware, además de para hacer más seguro el sistema y compatible con unidades de Windows.

En tercer lugar, el gaming está de enhorabuena. Los usuarios de Ubuntu que utilizan el PC para jugar han celebrado desde el primer día la llegada de NTSYNC, una nueva tecnología que puede mejorar notablemente la ejecución de juegos de Windows mediante Wine o Proton, algo especialmente interesante ahora que cada vez más usuarios consideran Linux como una alternativa real para jugar sin depender del ecosistema de Microsoft.

Como cuarto motivo no podemos olvidarnos de GNOME 50, el escritorio que viene por defecto en este sistema. Esta nueva versión de GNOME no solo mejora el rendimiento visual general de todo el sistema, sino que también impulsa funciones como el HDR, VRR o controles parentales más avanzados, para adaptarse mejor a todo tipo de situaciones.

Menú de aplicaciones de Ubuntu con iconos de sistema, utilidades y configuración sobre un fondo oscuro.
Vista general del menú de aplicaciones y la interfaz de usuario en una versión reciente de Ubuntu. Foto: Captura propia de SoftZone.es

Y, por último, como no podía ser menos, es su soporte. Se trata de una versión LTS que nos garantiza soporte hasta 2031 (o 2036 si activamos Ubuntu Pro), un total de 10 años durante los cuales recibiremos todo tipo de soporte y mantenimiento. Es la versión perfecta para instalarla hoy y olvidarnos de actualizar durante años y años.

Por qué no instalar Ubuntu 26.04

Los motivos para instalarla hoy mismo parecen muy tentadores. No obstante, debemos tener en cuenta varios factores antes de dar el salto.