Durante años, Barcelona ha sido la referencia indiscutible del turismo urbano de alto standing en España. Atractivo vacacional, turismo internacional y una enorme capacidad para atraer visitantes, sobre todo, de Asia y Oriente Medio. Vamos, una máquina hotelera difícil de superar.
Sin embargo, Madrid ha dado un giro que pocos imaginaban hace una década: ya supera a la capital catalana en indicadores estratégicos clave del negocio hotelero.
El último barómetro hotelero elaborado por Cushman & Wakefield y STR refleja un cambio de tendencia, Madrid no solo ha recortado distancias con Barcelona, sino que ya la supera en ocupación y rentabilidad, y prácticamente la alcanza en precios por habitación.
Un vuelco que hace pocos años parecía improbable
Los datos de dicho informe muestran una evolución peculiar desde 2022. Barcelona todavía conserva una ligera ventaja en precio medio por habitación, pero la distancia prácticamente se va evaporando.
En el primer trimestre de 2026, Barcelona registra un precio medio de 166,6 euros por habitación, mientras Madrid alcanza ya 161,4 euros. La diferencia es mínima si se compara con ejercicios anteriores. En 2023, la distancia era mucho más amplia: Barcelona marcaba 141,28 euros frente a 129,77 euros de Madrid.
Sin embargo, la verdadera sorpresa aparece al observar la rentabilidad. El beneficio por habitación disponible en Madrid alcanza ya 119,74 euros frente a 119,48 euros en Barcelona.
También se aprecia un cambio importante en la ocupación. Madrid alcanza el 74,2% frente al 71,7% de Barcelona en 2026. Cuatro años antes la situación era completamente diferente: Madrid apenas registraba un 51,4% frente al 47,6% de la capital catalana.
El lujo internacional ha cambiado las reglas del juego
Una de las grandes diferencias respecto a décadas anteriores está en el perfil de las nuevas inversiones.
Madrid ha vivido en pocos años la llegada de firmas hoteleras internacionales situadas en la gama más alta del mercado como Four Seasons, Rosewood o Mandarin.
Y claro, la aparición de este tipo de establecimientos ha provocado un efecto multiplicador. No solo elevan las tarifas del segmento premium; también arrastran al resto del mercado y generan una “percepción” de la capital de España como destino internacional de lujo.
De hecho, en algunos casos, determinadas habitaciones pueden superar ampliamente los 1.000 euros por noche durante temporadas de alta demanda o grandes eventos.
Por debajo de ese nivel aparecen otras grandes cadenas con fuerte implantación. Marriott se ha convertido en uno de los actores con mayor presencia en hoteles cinco estrellas del centro de Madrid. También destacan grupos como Hyatt, Meliá o Minor.
La previsión del sector apunta a que Madrid podría acercarse a los 50 hoteles de cinco estrellas operativos antes de finalizar 2027, una cifra que habría parecido difícil de imaginar antes de la pandemia.
El nuevo turista que llega a Madrid gasta más
La transformación hotelera ha venido acompañada de otro cambio más: el perfil del visitante.
Madrid ha reforzado especialmente su capacidad para captar viajeros procedentes de Estados Unidos y América Latina, mercados con un elevado poder adquisitivo y gran capacidad de gasto.
Ese nuevo flujo turístico también explica por qué la capital logró recientemente superar a Barcelona en turismo de compras. Los visitantes extracomunitarios cuentan además con la posibilidad de recuperar el IVA de muchas compras, un incentivo que favorece el consumo de lujo.
El aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas también desempeña un papel decisivo. Su posición como gran puerta de entrada para el tráfico latinoamericano ha reforzado esa ventaja competitiva madrileña.
Barcelona arrastra una limitación que frena nuevos proyectos
Mientras Madrid suma aperturas y proyectos, Barcelona mantiene desde 2015 una moratoria hotelera que limita el crecimiento en zonas céntricas.
La regulación impide desarrollar nuevos hoteles en determinadas áreas salvo mediante transformaciones de edificios ya existentes. Y claro, esta situación reduce la disponibilidad de activos limitando con ello la llegada de nuevas inversiones.
Muchas cadenas internacionales han encontrado dificultades en Barcelona para localizar espacios compatibles con sus proyectos. Todo lo contrario que en Madrid.
Imágenes | Quang Nguyen Vinh, Vanitatis, EFE/ Andreu Dalmau
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La noticia
Nadie lo imaginaba hace una década: Madrid logra el sorpasso a Barcelona. Las marcas hoteleras premium prefieren la capital
fue publicada originalmente en
El Blog Salmón
por
Sergio Delgado
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