La estafa del tornillo en gasolineras promete fastidiar el verano a más de uno: así logran los estafadores que les pagues su gasolina

La estafa del tornillo en gasolineras promete fastidiar el verano a más de uno: así logran los estafadores que les pagues su gasolina

¿Pensando en pasar unos días de verano en Benidorm? ¿Os habéis decidido a hacer un plan familiar por el norte de España? ¿Aprovechas la época estival para disfrutar de las eternas playas de Andalucía? Pues mucho ojo, porque este año podrías, aparte de tener que pagarte a ti mismo la gasolina, hacerlo también a unos cuantos.

Si la inflación, las consecuencias por la guerra en Irán o los elevados precios de los hoteles no fueran motivos suficientes para ir algo más ajustados de lo habitual, lo que faltaba ahora es la llamada estafa del tornillo, la estafa de moda que prometo fastidiar el verano a más de un turista.

Dicen que su origen se encuentra en los Estados Unidos, pero este pillaje podría estar haciendo estragos ya por Europa y España. Y además es tan simple como inquietante: manipular el surtidor para que la operación no se cierre correctamente y cargar combustible adicional a la tarjeta del cliente que acaba de marcharse.

Y no, no se trata del clásico caso de copia de tarjeta ni de un error en el cobro. La diferencia aquí es que el estafador no necesita robar los datos bancarios de la víctima, sino aprovechar que el surtidor siga “abierto” durante unos segundos o minutos después de que el conductor haya terminado de repostar. Y ahí es donde entra en juego el famoso tornillo.

Qué es la estafa del tornillo

En la estafa del tornillo, el estafador coloca un tornillo o una pequeña pieza en la zona donde se apoya la boquilla al terminar el repostaje.

Con ese gesto, el soporte no detectaría bien que la manguera ha sido devuelta a su sitio y la bomba no cerraría la operación como debería.

El resultado es que el cliente paga su combustible, cuelga la boquilla, se sube al coche y se va pensando que todo ha terminado.

Sin embargo, si el surtidor no se ha reiniciado correctamente, otra persona podría acercarse a continuación y seguir echando gasolina con cargo a la misma operación anterior. Es decir, el segundo repostaje acabaría cargándose a la tarjeta del conductor que ya se ha marchado.

Por qué preocupa en verano y qué tiene que ver el precio del combustible

Este tipo de fraudes gana visibilidad en una época muy concreta: cuando aumentan los desplazamientos y el gasto en carburante se multiplica. O lo que es lo mismo: el verano que acaba de comenzar.

Verano es sinónimo de más viajes por carretera, más paradas en estaciones de servicio y más conductores repostando con prisas. Algo que juega a favor de cualquier engaño basado en un descuido de pocos segundos.

A eso se suman cómo están los precios de la gasolina. Llenar el depósito cuesta bastante más que hace unos años, por lo que cualquier “cargo adicional” duele el doble.

Y ahí está una de las claves de esta estafa: el afectado puede tardar en darse cuenta de que el importe final no coincide con lo que había repostado, especialmente si abandona la gasolinera sin esperar a que la pantalla vuelva a cero o sin recoger el ticket.

Qué señales deben ponerte en alerta al repostar

Aunque no hay que dejarse vencer por el pánico, ni por los bulos que corren por internet, sí hay una serie de precauciones que conviene adoptar cada vez que se reposta.

La primera es revisar visualmente la zona donde se apoya la boquilla. Si ves un tornillo fuera de lugar, una pieza extraña, un objeto atascado o cualquier elemento que parezca manipulado, lo más prudente es no usar ese surtidor y avisar al personal de la estación.

La segunda recomendación es no marcharte en cuanto cuelgues la manguera. Espera unos segundos y comprueba que la pantalla del surtidor cierra la operación, ofrece el recibo o vuelve al estado inicial.

Si el sistema sigue marcando importe, litros o cualquier mensaje de operación en curso, hay que comunicarlo en el momento.

También conviene desconfiar de desconocidos que se ofrecen a ayudarte a repostar o a colocar la boquilla por ti, especialmente si insisten en hacerlo cuando ya has terminado.

Qué hacer si sospechas que has sido víctima

Si al revisar tu banco detectas un cargo superior al combustible que repostaste, lo primero es guardar el ticket, anotar la hora y la gasolinera y contactar con la entidad emisora de la tarjeta para comunicar una operación no reconocida o incorrecta. Cuanto antes se haga, más fácil será bloquear el cargo o iniciar una reclamación.

En paralelo, es recomendable informar a la estación de servicio para que revise ese surtidor y, si realmente hay manipulación, pueda dejarlo fuera de servicio. 

Si has detectado un objeto colocado en el soporte o has visto a alguien manipulando la manguera, lo más sensato es, cómo no, avisar también a la Policía o a la Guardia Civil.

Imágenes | Max Bender, Erik Mclean


La noticia

La estafa del tornillo en gasolineras promete fastidiar el verano a más de uno: así logran los estafadores que les pagues su gasolina

fue publicada originalmente en

El Blog Salmón

por

Sergio Delgado

.