Hay ciertos detalles en la joyería en los que te fijas solo cuando alguien te los señala, y a partir de ahí ya no puedes dejar de verlos. La cuenta de oro es uno de ellos. Pequeña, perfectamente redondeada, captando la luz desde todos los ángulos; ha formado parte del lenguaje visual de Van Cleef & Arpels desde hace décadas, mucho antes de convertirse en la pieza central de la colección Perlée® en 2008. Las nuevas incorporaciones a la colección, lanzadas a principios de este año, se sienten menos como una actualización y más como una evolución natural… que, si rastreamos su historia, es exactamente lo que son.
