
La Junta de Gobierno de Banco de México (Banxico) reconoció que la economía mexicana muestra señales de menor dinamismo y que la demanda interna continúa debilitándose. Sin embargo, concluyó que ese entorno no es suficiente para relajar la política monetaria, debido a que persisten riesgos para la inflación, especialmente en el sector servicios.
Las minutas de la decisión de política monetaria de junio muestran que los cinco integrantes votaron por unanimidad para mantener la tasa de referencia en 6.50%, nivel en el que permanece desde mayo, al considerar que la postura monetaria sigue siendo adecuada para consolidar la convergencia de la inflación hacia el objetivo permanente de 3%.
Aunque la inflación general regresó al rango objetivo de Banxico, los miembros de la Junta coincidieron en que esa mejoría respondió principalmente a la caída del componente no subyacente —el más volátil—, mientras que la inflación de servicios continúa mostrando una elevada persistencia.
¿Por qué importa?
Banxico envía una señal de cautela al mercado. Las minutas muestran que el banco central considera que la debilidad de la actividad económica, por sí sola, no justifica nuevos recortes en la tasa de interés.
La prioridad sigue siendo evitar que las presiones inflacionarias se vuelvan permanentes y asegurar que la inflación converja de manera sostenida al 3%.
Entre líneas
El principal problema para Banxico ya no son los alimentos ni los energéticos. Varios integrantes identificaron a la inflación de servicios, la que mueve a la subyacente, como el mayor desafío para alcanzar la meta.
Incluso señalaron que su persistencia podría responder a cambios estructurales, como factores demográficos, laborales o tecnológicos, lo que explicaría por qué este componente ha descendido con mayor lentitud que el resto de la inflación.
Además, algunos miembros enfatizaron que la reciente desaceleración de la inflación general obedeció principalmente al componente no subyacente, es decir, a choques de oferta y factores temporales, por lo que aún no puede asumirse que las presiones inflacionarias hayan desaparecido.
Una señal favorable
Las minutas también reflejan una visión más optimista sobre el entorno externo.
Los integrantes de la Junta señalaron que la moderación de las tensiones en Medio Oriente redujo los riesgos sobre los precios de la energía y las cadenas globales de suministro. Asimismo, destacaron que la apreciación del peso, la ausencia de presiones de demanda y las condiciones de holgura continúan favoreciendo el proceso de desinflación.
Lo que sigue
El mensaje implícito de las minutas es que Banxico necesitará evidencia adicional de que la inflación subyacente, particularmente la de servicios, continúa desacelerándose antes de considerar un nuevo ajuste en la tasa de referencia.
Mientras eso no ocurra, la Junta considera apropiado mantener la tasa en 6.50%, nivel que alcanzó en mayo tras concluir su ciclo de recortes.
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