Microsoft prepara WSL 3: Linux en Windows será más rápido, potente y útil

Durante años, Windows ha estado intentando convencer a los usuarios y los desarrolladores de que no necesitan abandonar el sistema operativo de Microsoft para trabajar con herramientas de Linux. Primero llegó WSL, una versión primigenia del Subsistema de Windows para Linux, bastante limitada. Después, con WSL 2, Microsoft hizo que trabajar con Linux desde Windows fuera mucho más sencillo y cómodo. Sin embargo, aún hay mucho margen de mejora, y es lo que va a llegar con su siguiente gran paso: WSL 3.

La idea detrás de esta nueva versión del Subsistema de Windows para Linux es bastante clara. Microsoft quiere que podamos usar Linux dentro de Windows de una forma mucho más integrada, rápida y preparada para los flujos de trabajo modernos, especialmente aquellos relacionados con contenedores, inteligencia artificial local, desarrollo web, automatización y pruebas.

Ventana de Command Prompt mostrando el proceso de instalación de Windows Subsystem for Linux mediante el comando wsl install.
Interfaz de comandos ejecutando el despliegue del subsistema de Windows para Linux.

WSL 2 ya supuso un cambio enorme frente a la primera versión. En lugar de limitarse a traducir llamadas de Linux a Windows, pasó a utilizar un kernel Linux real dentro de una máquina virtual ligera. Esto mejoró muchísimo la compatibilidad, permitió usar herramientas mucho más complejas y convirtió a WSL en una opción real para programar, trabajar con Docker, ejecutar servidores locales o montar entornos de desarrollo completos sin tener que abandonar Windows.

Sin embargo, WSL 3 quiere ir un paso más allá.

WSL 3 quiere reducir la distancia entre Windows y Linux

La gran promesa de WSL 3 es que Linux pueda trabajar dentro de Windows con menos limitaciones, especialmente cuando hablamos de hardware. Hasta ahora, aunque WSL 2 ya permite utilizar GPU para determinadas tareas, sigue existiendo una capa de virtualización entre Linux y el equipo físico.

La nueva generación del Subsistema de Windows para Linux buscaría reducir esa barrera y ofrecer un acceso mucho más cercano al rendimiento nativo de componentes clave, como la tarjeta gráfica y las NPU que cada vez están más presentes en los ordenadores preparados para inteligencia artificial.

Esto puede parecer algo muy técnico, pero tiene consecuencias bastante importantes. Un desarrollador que trabaje con modelos de IA, CUDA, herramientas de machine learning, compilación de código, renderizado o entornos Linux complejos podría hacerlo desde Windows sin sufrir tantas pérdidas de rendimiento ni tener que recurrir a un arranque dual, una máquina virtual tradicional o un segundo ordenador con Linux.

Así, Microsoft quiere que Windows sea el escritorio principal, pero sin obligar a renunciar al ecosistema Linux.

Los contenedores serán una de las piezas clave de WSL 3

Uno de los cambios más interesantes que acompañarán a esta evolución son los contenedores integrados en WSL. Microsoft prepara una forma nativa de crear, ejecutar y administrar contenedores Linux desde Windows, reduciendo la dependencia de herramientas de terceros. Hasta ahora, muchos usuarios que necesitaban trabajar con Docker en Windows terminaban instalando Docker Desktop, una herramienta muy popular y funcional, pero que añade otra capa de software, consume recursos y puede complicar la gestión en empresas, especialmente cuando se necesitan licencias, políticas de seguridad o despliegues controlados.

Diagrama del flujo de trabajo en Docker donde una imagen genera múltiples contenedores mediante el comando docker run.
Esquema técnico que ilustra la transición de imágenes a contenedores utilizando comandos básicos de Docker.

La propuesta de Microsoft es que WSL permita manejar estos contenedores directamente desde el propio sistema, con herramientas de línea de comandos y APIs integradas. Esto facilitaría montar proyectos, levantar servidores locales, probar aplicaciones web o crear entornos aislados sin tener que configurar tantas piezas por separado.