Durante muchos años, Windows XP fue el sistema operativo más usado, lo que llevó a muchas empresas a modernizarse, incluyendo la informática en su día a día. Esto ocurrió desde pequeñas marcas privadas, hasta grandes empresas públicas de muchos países.
Con el paso del tiempo, debido a que el sistema funcionaba correctamente, no se hizo ningún cambio en él, por lo que en 2026, miles de empresas siguen usando esta versión de Windows para sus programas, lo que hace que no sean tan seguros como podrían y deberían ser.
Por qué se usa Windows XP en la actualidad
Aunque suene raro, Windows XP sigue usándose hoy en día por algo muy simple, y es que cambiarlo no es tan fácil como parece. Muchas empresas llevan años trabajando con programas y sistemas que solo funcionan en ese entorno, y actualizarlos implicaría rehacer todo desde cero.
En muchos casos, hablamos de software muy específico que controla máquinas, sistemas internos o procesos completos. Si todo funciona bien, muchas compañías prefieren no tocar nada para evitar problemas. Es el típico “si no está roto, no lo arregles”.
También está el tema del dinero. Actualizar estos sistemas puede costar muchísimo, no solo por el software, sino por el hardware y el tiempo que se necesita para adaptarlo todo. Para algunas empresas, ese gasto no compensa… al menos a corto plazo. Sin contar la nueva formación para personas que no sepan controlar el nuevo sistema, cambiar la licencia de todos los ordenadores, etc.

Qué empresas lo utilizan
No es algo exclusivo de pequeñas empresas. De hecho, algunos de los casos más llamativos vienen de grandes infraestructuras reales. Por ejemplo, un caso reciente en Londres donde una red de trenes automatizados, fue vista utilizando una interfaz basada en Windows XP en uno de sus sistemas. Algo que incluso podemos ver, en España, en empresas de comida rápida, citas médicas, o incluso entidades bancarias.
Otro caso muy conocido es Deutsche Bahn, la compañía ferroviaria alemana, que durante años ha sido noticia por seguir usando Windows XP en algunos de sus sistemas, incluso llegando a buscar técnicos especializados en este sistema operativo.
En el sector público, el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido (NHS) también fue muy criticado tras el ataque WannaCry en 2017, en parte porque muchos de sus equipos seguían usando versiones antiguas de Windows como XP.
En transporte urbano, el metro de Nueva York (MTA) ha reconocido en varias ocasiones que parte de su infraestructura tecnológica se basa en sistemas antiguos, incluyendo software heredado similar.
