Partiendo de la base de que Windows es el sistema operativo para equipos de sobremesa líder del sector desde hace años, también tenemos al alcance de la mano otras propuestas. Por ejemplo, al margen de las múltiples distribuciones Linux que podemos instalar, también podemos tomar la decisión de migrar a macOS de Apple.
Y es que muchos usuarios en estos instantes están hartos de los sistemas Windows más recientes, sobre todo desde la desaparición del añorado Windows 10. La retirada de soporte oficial para esa versión del sistema se produjo en el pasado mes de octubre de 2025, y la mayoría se han visto en la obligación de instalar Windows 11 en sus equipos.
Precisamente esta es una de las principales razones por las que los últimos meses han sido sumamente importantes para multitud de distribuciones Linux. Este sistema de código abierto está ganando adeptos en todo el mundo que quieren abandonar el proyecto de Microsoft de una vez por todas. Pero esta no es la única solución de la que podemos echar mano en los tiempos que corren.
Debemos tener en consideración que también podemos tomar la determinación de decantarnos por el sistema macOS de Apple. Lo cierto es que sea cual sea el movimiento que llevemos a cabo a la hora de dejar de lado Windows, el proceso, al menos en un principio, no será sencillo. De ahí que muchos en estos instantes se pregunten cuáles son las principales diferencias entre el mencionado macOS y el popular sistema de Microsoft.
La mayoría están acostumbrados a ciertos componentes de uso habitual desde los primeros Windows, algo que tendrán que olvidar.
