Windows consume hasta un 90% de tu ancho de banda: así lo arreglas en 30 segundos

Puede ocurrir que, pese a que tengas una buena velocidad de internet contratada con tu operadora, las descargas no vayan todo lo rápido que te prometen. Incluso nuestra navegación puede llegar a resentirse en webs a las que accedemos normalmente o nuestras videollamadas se pixelan. Pero puede que no sea culpa, en esta ocasión, de tu operadora de red…

De hecho, la culpa puede ser precisamente de Windows 11, que en segundo plano descarga actualizaciones, conecta con servidores de apps que nunca vamos a utilizar o sincroniza datos entre varios dispositivos. Y todo ello puede usar hasta un 90% de nuestra velocidad a internet, sin que se lo hayamos pedido explícitamente. Por suerte, existe un solo botón para arreglar este problema. La cuestión es que Microsoft intenta optimizar la descarga de actualizaciones. Algo beneficioso si no fuera porque en la práctica parece que nuestra conexión pertenece a Windows, en vez de a nosotros mismos.

Pero, para arreglarlo, solo vamos a tener que movernos durante unos segundos por el panel de «Configuración» de Windows. Y tras un par de clics, todo quedará en óptimas condiciones.

¿Por qué Windows «roba» nuestro ancho de banda?

El sistema «Delivery Optimization» es un mecanismo ideado por Microsoft para que nuestras descargas -o al menos las del sistema operativo- sean más eficientes. En lugar de que cada ordenador descargue por separado las actualizaciones de Windows, la idea es usar un ordenador principal de nuestro hogar para que descargue dicha actualización, y que el resto la descargue desde ese primer equipo. Algo que ahorra tráfico de internet en la web. Y puede sonar lógico sobre papel, pero en realidad, Windows reserva cantidades muy elevadas de la velocidad de nuestra conexión. De hecho, para descargas normales puede suponer un 45% de velocidad. Algo que aumenta hasta el 90% en descargas interactivas.

A este hecho hay que sumar que Windows Update descarga actualizaciones en segundo plano, que las apps de Microsoft Store se actualizan sin avisar y que nuestro PC está compartiendo datos con otros ordenadores dentro de nuestra red. De hecho, solo con conectar una Smart TV o cualquier consola en la misma red, ya drena parte de la velocidad de la misma. Por lo tanto, nuestra conexión puede quedarse en niveles extremadamente bajos, pese a que podamos tener una velocidad de 300, 600 o incluso 1000 Mbps contratados con nuestro proveedor.

La solución a este problema

Curiosamente, el propio Windows 11 cuenta con un ajuste que nos permite controlar este problema con un par de clics. Básicamente, nos encargaremos de decirle al sistema operativo que nuestra conexión es «medida». Es decir, que tiene un límite mensual (aunque sea falso). Tal y como puede ocurrir con las tarifas para móviles en muchos casos. Eso supone que el sistema automáticamente reducirá sus descargas en segundo plano. No desactiva nada directamente, pero sí hace que Windows sea más conservador y tire meno de nuestro ancho de banda.

Para hacerlo, solo tienes que abrir «Configuración» de Windows (Win+I) y accede al apartado de «Red e internet» que verás en la columna de la izquierda. Una vez dentro, es momento de encontrar nuestra conexión actual, sea mediante vía wifi o cable ethernet, y haz clic sobre ella para que se abran las opciones de dicha red. Una vez dentro, veremos la opción de manera clara que debemos activar: «Conexión de uso medido».

Configuración de Red e internet en Windows 11, donde se rodea en rojo la opción de Conexión de uso medido.
Red e internet de Windows 11, conexión de uso medido rodeado en rojo. Foto: captura de Softzone.

Desde el momento en que activamos el interruptor de esta opción, el sistema reduce entiende que estamos funcionando bajo una conexión limitada, por lo que se activará una configuración donde no se «derrochará» tanta conexión a internet. De hecho, los cambios son inmediatos a partir de ese momento. Veremos que nuestras descargas van más rápido y que nuestras llamadas dejan de pixelarse de manera aleatoria. Un truco sencillo de utilizar y aprovechable por todo tipo de usuarios.