A estas alturas no hace falta decir que las más recientes versiones de Windows están más que capacitadas para que llevemos a cabo todo tipo de tareas. Aquí, como no podía ser de otro modo, se incluyen aquellas relacionadas con el ocio, destacando la ejecución de juegos.
Desde su lanzamiento hace ya varios años, los usuarios se han quejado del rendimiento de Windows 11 respecto a la versión anterior, al jugar. Por ejemplo, una serie de pruebas demostraron que Windows 10 era más rápido prácticamente desde el lanzamiento de la nueva versión. Pero también es cierto que con la llegada de la 24H2, esto ha mejorado considerablemente.
Es más, ahora ya os podemos confirmar que la última versión de Windows 11, es decir, la 25H2, supera a Windows 10, aunque las diferencias no sean enormes. Así, ahora en pleno año 2026, podemos confirmar que Windows 11 en su versión 25H2, supera ligeramente a Windows 10 en cuanto al rendimiento con los juegos.
Claro está, las diferencias como tal variarán dependiendo de la configuración del hardware del PC. Esta es una afirmación que se basa en la ejecución comparativa de 14 juegos diferentes usando tres resoluciones. Para que os hagáis una idea del rendimiento obtenido, apuntar que funcionando a 1080p, Windows 11 fue un 4 % más rápido que Windows 10. Mientras tanto, resultó ser un 5 % más rápido tanto a 1440p como ejecutando esos juegos a resolución 4K.

Llegados a este punto, cabe destacar que esto revirtió el resultado de una prueba anterior en la que se demostraba que Windows 10 22H2 era más rápido que Windows 11 23H2. Estos benchmarks se llevaron a cabo cuando esta era la versión más reciente del último sistema operativo de Microsoft.
Windows 11 finalmente supera a Windows 10 con los juegos
Obviamente, este resultado que os hemos mencionado se basa en una determinada configuración hardware. Esto significa que un equipo de gama baja podría mostrar una perspectiva ligeramente diferente, y lo mismo sucede al cambiar la selección de juegos. La principal razón de todo ello es que las diferencias de rendimiento al ejecutar estos títulos relacionados con el ocio, son mínimas entre ambos sistemas operativos.
Más allá de lo comentado hasta ahora, también se detectaron algunos resultados sorprendentes. Por ejemplo, el juego Arc Raiders destaca debido a que Windows 11 demostró ser un 11 % más rápido a 1080p, o un 15 % más rápido usando una resolución 4K. Por su parte, Borderlands 4 también fue entre un 9 % y un 13 % más rápido en Windows 11.
Esto no hace sino más que demostrar lo mencionado antes de que las diferencias de rendimiento podrían variar ostensiblemente dependiendo del hardware, la configuración del sistema, o los juegos evaluados.
De lo que no cabe duda es de que estas son buenas noticias para los jugadores que finalmente han migrado a Windows 11. Con todo y con ello, esto todavía no va a ser factor diferenciador si Microsoft intenta convencer a los usuarios para migrar de Windows 10 a Windows 11 basándose en el rendimiento al jugar.
De manera paralela, la empresa ahora se da cuenta de la amenaza que supone SteamOS, pero sus promesas de mejorar Windows 11 para los juegos en PC son escasas y quizá llegan algo tarde.
