¿Un sistema operativo completo de 1,4 MB de peso? Existe, y es una distro de Linux

Windows 11 pesa en torno a 20 y 30 GB. Ubuntu requiere al menos 25 GB de nuestro disco duro, e incluso sistemas más ligeros, como Tiny Core Linux, ocupan unos 20 MB. Si eso se considera ligero, ¿qué pensarías de un sistema operativo totalmente funcional que cabría en un antiguo disquete de 1.4 MB?

Bienvenido a KolibriOS, un proyecto de código abierto que trae un sistema operativo al completo en menos de megabyte y medio. Y no es una broma. Es un sistema operativo que cuenta con su una interfaz gráfica, capacidades de red, acceso a un sistema de archivos y apps útiles. Y todo eso está comprimido en tan solo 1,4 MB de peso.

Pero si pequeño es el sistema operativo, también lo son sus requerimientos: 12 MB de RAM para ejecutarse. Es decir, que puede ejecutarse en un ordenador del año 2000, que cuente con un viejo Pentium, o en el portátil más antiguo de tu casa. La prueba viviente de que el software libre puede llegar a ser extremadamente eficiente comparado con otros sistemas de primera línea.

KolibriOS logra lo que parece imposible

KolibriOS cuenta con varias versiones, y la más impresionante de todas es una imagen de 1.4 MB. Para poner en valor los megabytes: una canción de Spotify pesa más. Un emoji en alta resolución es más grande. O un archivo PNG de fotografía de teléfono también lo supera.

Este tamaño es posible porque el equipo tras KolibriOS tomó decisiones radicales sobre qué incluir y qué descartas en el sistema operativo. Por supuesto, el bloatware -programas inútiles que vienen con PC- desaparece. No hay interfaz que intente vendernos productos. Solo el kernel, un sistema de ventanas minimalista, herramientas fundamentales y la capacidad de hacer que nuestro PC funcione.

El SO viene con escritorio gráfico al completo, cuenta con gestor de archivos, editor de texto y acceso de red. Así que puedes editar documentos, navegar en internet con navegadores minimalistas y realizar tareas de mantenimiento. Obviamente, lo que no tendrás son apps como Adobe Photoshop, una suite de Office o juegos que consuman RAM sin piedad.

Su competidor: Tiny Core Linux

En el caso de que KolibriOS te parezca un tanto experimental, también tienes Tiny Core Linux, un proyecto más maduro que también desafía las expectativas del tamaño para un SO. Su versión base apenas pesa 17 MB, pero si quieres su versión con interfaz gráfica (TinyCore), tan solo pesa 24 MB.

Este sistema fue creado por Robert Shingledecker, que también es conocido por liderar Damn Small Linux. El proyecto también está centrado en la base del minimalismo: nada innecesario y lo esencial accesible con extensiones. Requiere solo 46 MB de RAM para funcionar, lo que también abre la puerta a prácticamente cualquier tipo de PC.

Pero lo más curioso de este SO es que se ejecuta completamente en la RAM. Esto significa que es extremadamente rápido. Inicia en cuestión de segundos y ejecuta apps al instante. Todo funciona con fluidez, como filosofía de su uso.

El valor de estos dos sistemas operativos reside en que el mundo parece moverse cada vez en hardware y software cada vez más titánico. De hecho, el hardware antiguo se encarga de llenar vertederos, cuando en realidad siempre se le puede dar un segundo uso. Y de paso, también nos enseña que el software moderno es muy ineficiente en términos de consumo de recursos.

Windows 11 requiere un mínimo de 4 GB de RAM para funcionar suavemente. KolibriOS hace lo mismo con 12 MB. Obviamente, la potencia de Windows no se puede comparar a la ligereza de cualquiera de estos dos, pero parece que hemos normalizado un derroche masivo de recursos hasta para las tareas más livianas.

Por lo tanto, tanto si quieres probar por ti mismo, o necesitas una segunda vida para tu PC, KolibriOS y Tiny Core son la pura demostración de que no todo tiene que ser ambicioso y gigante.