Symphony X desató tres décadas de virtuosismo progresivo en el Circo Volador

Por: Hugo Piña

La noche del viernes 13 de marzo quedó grabada en la memoria del metal capitalino. Symphony X llegó a la Ciudad de México como parte de su 30th Anniversary Tour, una gira que celebra tres décadas de trayectoria ininterrumpida al frente del metal progresivo mundial. El Circo Volador —venue que sustituyó al originalmente anunciado Foro Velódromo— fue el escenario elegido para la tercera fecha mexicana, después de las paradas en Guadalajara y Monterrey.

Las aperturas: poder y anime en dosis iguales

Sky Wolves abrieron la velada con una propuesta de power metal que conectó de inmediato con los asistentes. El grupo demostró solidez en su ejecución y se ganó aplausos genuinos, pero el momento que desató la locura fue su versión metalizada de “Lloviendo Estrellas” de Cristian Castro. Lo que pudo sonar a broma resultó en un acierto rotundo: el público coreó cada línea con una mezcla de nostalgia y headbanging que solo puede ocurrir en México.

Andy Addams tomó el relevo y elevó la temperatura con una exhibición técnica notable en la guitarra. Su propuesta alcanzó el clímax con un medley de éxitos de anime que encendió a la concurrencia. Los gritos de reconocimiento brotaban con cada melodía identificada, confirmando que el cruce entre metal y cultura otaku tiene un público fiel y ruidoso en esta ciudad.

La Sinfonía mayor

A las 21:31 horas, las luces se apagaron y Symphony X pisó el escenario. Russell Allen, Michael Romeo, Michael LePond, Michael Pinnella y Jason Rullo se ubicaron en sus posiciones y, sin preámbulos, detonaron “Of Sins and Shadows”. El riff inicial de Romeo cayó como un mazo sobre el Circo Volador. El quinteto de Nueva Jersey dejó claro desde el primer compás que la noche iba en serio.

“Sea of Lies” mantuvo la intensidad y permitió que Allen desplegara el rango vocal que lo ha convertido en una de las voces más respetadas del género. La respuesta del público fue inmediata: puños en alto y coros que competían con el volumen del PA.

Con “Out of the Ashes” y “The Accolade”, la banda excavó profundo en The Divine Wings of Tragedy (1997), el disco que los puso en el mapa internacional. “The Accolade” fue particularmente emotiva: esa construcción progresiva que va del susurro al estallido, con Pinnella tejiendo capas de teclado que le daban una dimensión casi orquestal al recinto.

“Smoke and Mirrors” trajo la cuota neoclásica de Twilight in Olympus (1998). Romeo aprovechó para una de esas exhibiciones de shred que desafían la lógica de los dedos humanos, mientras el público observaba entre la fascinación y la incredulidad.

El bloque central del set perteneció a V: The New Mythology Suite (2000). “Evolution (The Grand Design)” arrancó con ese riff pesado y sinuoso que es marca registrada de la banda, y “Communion and the Oracle” elevó todo a un nivel casi ceremonial. La sincronía entre Romeo y Pinnella durante estos pasajes recordó por qué Symphony X es una clase magistral de ejecución en vivo.

“Inferno (Unleash the Fire)”, del álbum The Odyssey (2002), funcionó como una descarga de adrenalina pura. El tema es un tanque de guerra disfrazado de canción: riffs demoledores, doble bombo implacable de Rullo y un Allen que rugía cada verso con la convicción de quien sabe que tiene al público en la palma de la mano.

“Nevermore”, representante de Underworld (2015), cerró el set principal. La pieza más reciente de la noche demostró que la banda no vive solo de nostalgia; su material contemporáneo golpea con la misma contundencia y profundidad que sus clásicos.

El encore que selló la noche

Tras una breve pausa marcada por los gritos incesantes del público, el quinteto regresó para el tramo final. “Without You”, la balada poderosa de Paradise Lost (2007), abrió el encore con un cambio de registro que puso la piel de gallina a más de uno. Allen se entregó por completo en cada nota, convirtiendo el tema en uno de los momentos más emotivos de la velada.

“Dehumanized”, del demoledor Iconoclast (2011), devolvió la brutalidad al escenario. Los riffs cortantes y la agresividad del tema sacudieron al Circo Volador como si quisieran derribarlo.

El cierre llegó con “Set the World on Fire (The Lie of Lies)”, también de Paradise Lost. El tema funciona como un himno de cierre perfecto: épico, contundente y con un coro que el público cantó hasta que las luces del recinto se encendieron. Symphony X abandonó el escenario dejando claro que tres décadas no pesan cuando la música se ejecuta con esa precisión y esa hambre.

Setlist completo

Set principal: Of Sins and Shadows (The Divine Wings of Tragedy, 1997) · Sea of Lies (The Divine Wings of Tragedy, 1997) · Out of the Ashes (The Divine Wings of Tragedy, 1997) · The Accolade (The Divine Wings of Tragedy, 1997) · Smoke and Mirrors (Twilight in Olympus, 1998) · Evolution (The Grand Design) (V: The New Mythology Suite, 2000) · Communion and the Oracle (V: The New Mythology Suite, 2000) · Inferno (Unleash the Fire) (The Odyssey, 2002) · Nevermore (Underworld, 2015)

Encore: Without You (Paradise Lost, 2007) · Dehumanized (Iconoclast, 2011) · Set the World on Fire (The Lie of Lies) (Paradise Lost, 2007)


Ficha técnica

Evento: Symphony X — 30th Anniversary Tour Fecha: viernes 13 de marzo de 2026 Venue: Circo Volador, Ciudad de México Bandas teloneras: Sky Wolves, Andy Addams Hora de inicio de Symphony X: 21:31 hrs Integrantes: Russell Allen (voz), Michael Romeo (guitarra), Michael Pinnella (teclados), Michael LePond (bajo), Jason Rullo (batería)

Aquí puedes ver la galería del concierto de Symphony X en la Ciudad de México:

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