En ocasiones, algo que es cada vez más habitual, nos encontramos con cientos o incluso miles de archivos correspondientes a las fotos que tenemos guardadas en nuestro equipo. Esto se traduce en que esos contenidos ocupan varios gigas de espacio en el disco duro.
Esta acumulación de ficheros normalmente la llevamos a cabo a lo largo de meses e incluso años, ya sea por motivos personales o más profesionales. Guardamos estos ficheros fotográficos para utilizarlos más adelante o sencillamente para crear un álbum que podríamos necesitar en el futuro. También es bastante habitual que necesitemos compartir parte de estos contenidos en forma de fotos, con otros usuarios, o utilizarlas en determinadas aplicaciones o plataformas online.
Microsoft es plenamente consciente que al igual que sucede con los vídeos o el audio, las fotos son de los contenidos que más ocupan en nuestros discos por regla general. De ahí que nos proponga, directamente en el sistema operativo Windows, diversas funciones que nos faciliten su uso. En estos instantes os vamos a hablar de una herramienta que ha llegado hace poco a Windows 11 y que seguro os va a ser enormemente útil a la mayoría.
En concreto, nos referimos a la posibilidad de comprimir de manera directa desde el sistema operativo, y sin instalar nada, estos archivos fotográficos. Se trata de una función que recientemente ha llegado a Windows y que podemos utilizar de manera directa para reducir el tamaño de esas fotos antes de compartirlas. Además, y gracias a esta funcionalidad que os mencionamos, nos ahorramos el tener que instalar y ejecutar programas de compresión de archivos, como hasta ahora.
Cómo reducir las fotos en Windows 11 antes de compartirlas
Para que os hagáis una idea más aproximada, con el fin de beneficiarnos de esta nueva funcionalidad que os mencionamos, no tenemos más que abrir una nueva ventana del Explorador de archivos. A continuación nos situamos en la ubicación donde tenemos guardada la imagen como tal para empezar con el proceso de compresión.

La nueva función del sistema operativo que os mencionamos aparece al pinchar con el botón derecho del ratón sobre ese fichero y seleccionar la opción de Compartir que aparece en el menú contextual. En pantalla veremos una nueva ventana que nos ofrece de primera mano las diferentes aplicaciones y plataformas sobre las que tenemos la posibilidad de compartir ese contenido fotográfico en concreto. Incluso tendremos la posibilidad de enviar la imagen directamente al móvil que tengamos asociado a nuestra cuenta de Windows 11.
Pero como os contamos antes, en la mayoría de las ocasiones es bastante probable que sea recomendable comprimir esa imagen de manera directa antes de compartirla. Para ello nos encontramos con un enlace que reza Original, donde pinchamos para que aparezca una lista desplegable. Desde la misma tendremos la posibilidad de mantener el tamaño original, o seleccionar entre las opciones Baja, Medio o Alta.

Podemos elegir una de estas tres alternativas que os mencionamos, dependiendo de si priorizamos el tamaño de la imagen como tal, o su calidad y resolución. Hay que tener en consideración que a medida que reducimos el tamaño del archivo fotográfico, es bastante probable que su calidad general, se reduzca. Pero en muchas ocasiones, más si vamos a compartir ese fichero online, esto es precisamente lo que nos interesa, es decir, que su peso sea menor.
