Tras la salida de la segunda generación de los AirTag, pese a que Apple no ha querido denominarla así, hemos visto muchos cambios en el hardware de estos. Sin embargo, no solo son mejoras de calidad en cuanto a rendimiento o funciones, sino también en seguridad.
Y es que Apple no quiere que alguien use este localizador para tener a personas controladas, por lo que el altavoz no solamente suene más alto, intentando así que se den cuenta de que llevan uno cerca, sino que eliminarlo será más complicado que en los anteriores.
Mayor seguridad en el altavoz de los AirTag
El AirTag 2 ya está aquí y, aunque por fuera parece casi igual al modelo anterior, por dentro Apple ha hecho varios cambios interesantes. Como siempre, no pasó mucho tiempo hasta que alguien lo desmontó para ver qué había cambiado realmente, y ahí es donde aparecen los detalles curiosos.
A primera vista no hay sorpresas: mantiene el mismo tamaño, el diseño circular de siempre y sigue usando la pila de botón CR2032 (pese a que cambiaron de marca de pila). En el día a día funciona igual, integrado con la app Buscar y pensado para localizar llaves, mochilas o cualquier objeto que suela perderse. Pero al abrirlo, se nota que Apple ha afinado algunas cosas.
La placa interna ahora es más delgada y está organizada de forma un poco distinta, algo que probablemente tenga que ver con mejoras en la fabricación y el espacio interno. El cambio más evidente está en el altavoz: es más grande y potente, lo que encaja con lo que Apple prometió, que el sonido sea bastante más fuerte para que encontrar un AirTag perdido sea más fácil.

Sin embargo, lo que más ha llamado la atención no es solo que suene más, sino que ahora el altavoz es mucho más difícil de quitar. En el primer AirTag, algunos usuarios descubrieron que se podía retirar el imán del altavoz con relativa facilidad, dejando el dispositivo prácticamente mudo. En este nuevo modelo, Apple ha usado más adhesivo y ha reforzado la estructura, haciendo que desmontarlo sea bastante más complicado.
Este cambio no es algo involuntario, sino hecho a propósito. Todo apunta a que Apple quiere evitar usos malos del mismo, como desactivar el sonido para rastrear a alguien sin que lo note. Es una forma silenciosa de reforzar la seguridad dentro de lo posible, ya que si realmente quieres modificarlo, acabarás pudiendo.
En resumen, el AirTag 2 no cambio mucho el producto que ya conocíamos, pero sí pule detalles clave: suena más fuerte, es más difícil de manipular y muestra que Apple sigue ajustando esos pequeños detalles para mejorarlo lo máximo posible.
Y tú, ¿crees que estas mejoras justifican la salida de una nueva versión, o, por el contrario, te hubiese gustado alguna novedad real, más allá de mejorar las funciones que ya existían? Déjanos un comentario con tu opinión. Al menos, en España, el precio se ha reducido, algo importante a la hora de adquirirlos, sobre todo si queríamos varios.
