Desde hace años, seguro que la mayoría de vosotros utilizáis algún software de compresión de archivos por varias razones. Y es que se trata de aplicaciones muy útiles que están presentes en la mayoría de los equipos y que nos ofrecen múltiples ventajas en el día a día con el PC.
Aquí nos encontramos con multitud de soluciones pertenecientes a este sector, aunque algunas de las más populares son las veteranas WinRAR o WinZip que os resultan familiares a casi todos. Pero con el paso de los años, la disponibilidad de estos programas ha aumentado de manera considerable, así como las funciones que ponen a nuestra disposición. Debido a su extendido uso en términos generales, los desarrolladores de los compresores de archivos han añadido múltiples funciones para mejorar la experiencia de uso.
Aquí nos encontramos con soluciones software de este tipo, tanto gratuitas como de pago, e incluso proyectos de código abierto. De ahí que elegir el compresor de archivos que más se adapte a nuestras necesidades, no siempre será una tarea sencilla. Hay que tener en consideración que estas aplicaciones nos ayudan a ahorrar espacio en el disco duro principal el equipo. Pero al mismo tiempo también se suelen usar para proteger determinados contenidos privados, o para compartir grandes cantidades de archivos en Internet.
Y es que a pesar de que Microsoft está integrando la compresión y descompresión de ficheros de manera nativa en Windows 11, los programas específicos nos ofrecen muchas más funciones. De ahí que lo primero que debemos hacer, antes de elegir una solución u otra, es saber las funciones más importantes de estas aplicaciones en concreto.
Qué debo buscar en un buen compresor de archivos
Para empezar os diríamos que en la mayoría de las ocasiones no será necesario pagar por una aplicación de estas características. Las soluciones de compresión gratuitas que encontramos cumplirán con las necesidades de la mayoría de los usuarios.

- Compresión y descompresión. Por descontado, esta es la principal función de estos programas. Así, deben ser compatibles con los formatos de archivo más habituales tales como ZIP, RAR, 7Z, TAR, GZ, ISO y muchos más, tanto en la compresión como en la de descompresión de los mismos.
- Ajustar el nivel de compresión. Al mismo tiempo, deben permitirnos personalizar el nivel de compresión donde el usuario puede dar prioridad a la rapidez del proceso o al ahorro de espacio en disco.
- Trabajo múltiple con archivos y carpetas. El programa debe darnos la posibilidad de trabajar con multitud de contenidos de manera simultánea para ahorrar tiempo.
- Mantener la estructura original de carpetas.
- Añadir, eliminar o actualizar archivos dentro de un archivo ya comprimido en el pasado.
- Protección con contraseña. El compresor de archivos nos debe dar la posibilidad de proteger los nuevos ficheros creados aquí mediante una contraseña personal, al tiempo que los cifra en segundo plano. Esto permite que nadie más pueda acceder a esos contenidos, normalmente se usa el cifrado AES-256.
- Integración del compresor en el menú contextual del Explorador de archivos de Windows.
- Posibilidad de dividir y fusionar archivos.
- Función de verificación de archivos para así asegurar la integridad del nuevo contenido comprimido que vamos a almacenar o compartir.
- Herramienta para la reparación de archivos comprimidos dañados.
- Usar perfiles de compresión ya predefinidos de antemano.
- Hacer un uso optimizado de los recursos del equipo como la memoria RAM o la CPU.
