El proyecto Debian celebra este mes de agosto de 2026 su 33 aniversario. Ian Murdock lo anunció en 1993, cuando cursaba estudios en la Universidad de Purdue, y desde entonces la distribución se ha convertido en la base de servidores, equipos de escritorio y de otros sistemas que usamos a diario. De hecho, por si no lo sabéis, Debian fue el origen de otras distros como Ubuntu o Linux Mint. Os contamos cómo ha evolucionado en estas tres décadas.
En su anuncio original, Murdock escribió que solo quería anunciar la inminente finalización de una nueva versión de Linux, a la que iba a llamar Debian Linux Release. La propuesta resultaba poco habitual para la época, cuando la propia idea de una distribución de Linux apenas empezaba a tomar forma.
Murdock quería que el sistema se desarrollara de manera abierta y colaborativa, siguiendo los principios de Linux y del Proyecto GNU, una filosofía que más tarde quedó recogida de forma más formal en el Manifiesto Debian. Han pasado más de tres décadas desde aquel primer anuncio, y el proyecto continúa rigiéndose por ese mismo espíritu colaborativo.
Un proyecto sin dueño comercial, sostenido por voluntarios
Debian ha conservado buena parte de la identidad con la que nació, la de una distribución desarrollada por la comunidad y no por los intereses comerciales de una sola empresa. Ese enfoque le ha permitido seguir siendo una fuerza relevante dentro del software libre, a pesar de los grandes cambios que han vivido tanto el hardware como el software en las últimas tres décadas.

La estabilidad y el compromiso con la libertad del software, recogidos en el Contrato Social de Debian y en las Directrices de Software Libre de Debian (DFSG), siguen siendo los pilares que definen su posición dentro del ecosistema. Por ello, la infraestructura de paquetes y los sistemas asociados al proyecto sirven de base para entornos de escritorio, servidores, computación en la nube y dispositivos embebidos. Debian mantiene además programas específicos de accesibilidad, a través de Debian-Accessibility, y de diversidad, mediante sus iniciativas de captación de nuevos colaboradores, igualmente ahora a sus 33 años.
De Ian Murdock a Ubuntu y Linux Mint: la familia de derivadas
El impacto del proyecto va mucho más allá de quienes lo mantienen directamente. Su ecosistema de paquetes sirve de base a una amplia familia de distribuciones derivadas, entre las que destacan Ubuntu y Linux Mint, dos de las variantes más populares dentro del mundo Linux.
Hoy, millones de personas usan Debian, ya sea de forma directa instalando Debian GNU/Linux, ya sea de manera indirecta a través de alguna de estas distribuciones derivadas que nosotros mismos empleamos con frecuencia. El propio Murdock siguió vinculado al software libre después de dejar el liderazgo de Debian, participando más adelante en el proyecto Indiana de Sun Microsystems.