
Las stablecoins con rendimiento están ganando espacio en Latinoamérica como alternativa de ahorro con dólares tokenizados, pero su funcionamiento y riesgos aún no son del todo comprendidos.
En los últimos años, las stablecoins han evolucionado más allá de su función inicial como medios de pago o resguardo de valor. Una de sus innovaciones más relevantes son las llamadas stablecoins con rendimiento o yield-bearing stablecoins, activos digitales diseñados no sólo para mantener paridad con el dólar, sino también para generar ingresos pasivos.
A diferencia de stablecoins tradicionales, como USDT o USDC, que no ofrecen intereses por sí mismas, estas nuevas versiones integran mecanismos financieros que permiten al usuario obtener un retorno. En esencia, combinan características de una moneda estable con las de un instrumento de inversión.
Existen distintos modelos que explican cómo generan ese rendimiento. Algunos protocolos utilizan estrategias dentro de las finanzas descentralizadas (DeFi), como préstamos o provisión de liquidez. Otros recurren a derivados o incluso a activos del mundo real, como bonos del Tesoro estadounidense, para generar ingresos que luego distribuyen entre los usuarios.
