La primera misión tripulada de la NASA a la Luna en 53 años queda pospuesta hasta marzo

La descripción
El cohete en la plataforma de lanzamiento con su futuro objetivo al fondo – NASA/Sam Lott

[Anotación en actualización]

Un poco antes de las 7 de la mañana, hora peninsular española (UTC +1), la NASA se ha visto obligada a poner fin a la primera prueba de carga de propelentes del cohete de la primera misión tripulada de la NASA a la Luna en 53 años sin haber alcanzado todos sus objetivos.

Ahora mismo están vaciando los depósitos de oxígeno e hidrógeno líquidos de la primera y segunda etapas y asegurando el cohete.

Habrá una rueda de prensa a las seis de la tarde, de nuevo en horario peninsular español, en la que hablarán de los resultados de esta prueba y de los pasos a seguir. Pero la agencia ya ha dicho que renuncian al lanzamiento de la misión en febrero y que van directamente a por la ventana de lanzamiento de marzo.

Tomada esta decisión en principio parece que queda liberado el día 11 para el lanzamiento de la tripulación Crew 12 rumbo a la Estación Espacial Internacional, en la que va Sophie Adenot, la astronauta francesa de la Agencia Espacial Europea.

También queda liberada de su cuarentena la tripulación de la misión.

El objetivo de la carga de propelentes o wet dress rehearsal (WDR), es ejecutar una cuenta atrás igual que la que se llevará a cabo el día del lanzamiento de la misión.

Está arrancó, como sucederá cuando la agencia vaya a hacer el lanzamiento de verdad, 48 horas y 40 minutos antes de la apertura la ventana de lanzamiento. Eso fueron las a las 4:13 del domingo para llegar a una ventana simulada de lanzamiento a las 3 de la madrugada del martes 3 de febrero, que es la misma hora de lanzamiento que estaba prevista para el día 9.

Es un proceso largo porque no sólo conlleva la activación de los sistemas de tierra y del cohete sino también la carga de algo más de tres millones de litros de hidrógeno y oxígeno líquidos en la primera etapa del cohete y otros 87.000 litros en la segunda etapa. Además de que hay que meter un poco más de un millón y medio de litros de agua en el sistema de supresión de sonido de la plataforma.

La idea era hacer una pausa en T-1 minuto y 30 segundos durante hasta tres minutos, luego continua hasta T-33 segundos antes del lanzamiento y volver a pararla. Después, el reloj sería puesto de nuevo en T-10 minutos para hacer una segunda cuenta atrás hasta aproximadamente T-33 segundos antes de finalizar la secuencia.

Para todo eso la agencia disponía de cuatro horas entre la apertura de la ventana de lanzamiento simulada y el final de la prueba.

Pero aunque consiguieron cargar todos los depósitos de propelentes, no sin dificultades y sin paradas por el camino ya que el helio tiende a fugarse por cualquier mínima apertura que encuentra, al final tuvieron que detener la cuenta atrás en T-5:15 porque volvió a aparecer una fuga de hidrógeno con la que llevaba peleando prácticamente desde que empezó la carga de propelentes y ya se habían quedado sin tiempo.

En cualquier caso conviene recordar que no es, para nada, un mal resultado para una primera WDR: en el caso de Artemisa I hubo que hacer hasta cinco pruebas de carga de propelentes antes de que todo saliera bien. Y que entre la tercera y la cuarta hubo que devolver el cohete al edificio de ensamblado de vehículos.

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