Aunque muchos usuarios creen que Linux es algo relativamente reciente en el escritorio, lo cierto es que este sistema operativo lleva décadas evolucionando y dando lugar a todo tipo de distribuciones. En los últimos años, distros como Ubuntu, Fedora, Debian o incluso SteamOS están demostrando que existe vida más allá de Windows. Y, a principios de los 2000, en España se vivió un fenómeno tecnológico bastante singular dentro del ecosistema de Linux y del software libre. España llegó a ser uno de los países del mundo con más distribuciones Linux impulsadas desde administraciones públicas. Y esto es precisamente lo que recoge «La era de las distros«.
La era de las distros es un nuevo proyecto, en forma de podcast, que llega impulsado por Lorenzo Carbonell, conocido por su blog Atareao, junto con Jesús González Barahona, catedrático de Ingeniería Telemática y, además, uno de los mayores expertos en la historia del software libre en España. En este podcast, los dos buscan recordar y reconstruir una etapa muy concreta de nuestro país: los años, a principios de los 2000, en los que varias comunidades autónomas por separado decidieron desarrollar sus propias distribuciones GNU/Linux como parte de sus estrategias de digitalización.
| Año Lanzamiento | Distribución | Impulsada por | Estado Actual |
|---|---|---|---|
| 2002 | LinEx | Junta de Extremadura | Descontinuada (base para proyectos posteriores) |
| 2003 | Guadalinex | Junta de Andalucía | Descontinuada oficialmente en 2018 |
| 2004 | MAX (Madrid Linux) | Comunidad de Madrid | Activa en entornos educativos |
| 2005 | LliureX | Generalitat Valenciana | Activa (versión 25 disponible) |
La era de las distros: el podcast sobre Linux en España
Para las administraciones de aquel entonces, Windows era un sistema demasiado cerrado, y con licencias muy caras. Esto hacía que llevarlo, por ejemplo, a colegios o a ayuntamientos de pequeños municipios, fuera algo totalmente inviable. Es por ello que, de repente, varias comunidades autónomas, sin coordinarse entre sí, empezaron a crear sus propias distros Linux adaptadas a las necesidades de cada una. Por ejemplo, algunas de las más conocidas, y que más aportaron a la era de Linux en España fueron:
- LinEx, impulsada por la Junta de Extremadura
- Guadalinex, desarrollada en Andalucía
- LliureX, creada por la Comunidad Valenciana
- MAX, utilizada en la Comunidad de Madrid

Gracias a estas distros, las comunidades no solo conseguían ahorrar en licencias de software, sino que también conseguían una mayor flexibilidad, ya que, al basarse en software libre, podían adaptarse a necesidades específicas de cada comunidad, como el idioma, el hardware disponible en los centros educativos o las herramientas utilizadas en las aulas. Al apostar por el software libre, consiguieron democratizar el acceso a la informática, llevando ordenadores y software a miles de centros educativos.
Un podcast contado por los protagonistas
Uno de los aspectos más interesantes de este podcast es que no se trata solo de una charla entre Lorenzo Carbonell y Jesús González Barahona. El programa se basa en entrevistas con los protagonistas que participaron en aquellos proyectos, desde aficionados que se encontraron en medio de la vorágine hasta desarrolladores y responsables técnicos de las administraciones públicas.

La historia de Linux en España se cuenta desde dentro, con testimonios directos de quienes participaron en el desarrollo y la implantación de estas distribuciones en administraciones públicas, centros educativos y también en la vida personal de quienes participaron en estos proyectos. El podcast está dividido en proyectos (siendo LinEx el primero de ellos), y cada proyecto tendrá varios episodios durante los cuales los distintos protagonistas explicarán:
- Cómo surgieron las ideas iniciales.
- Qué problemas técnicos tuvieron que resolver.
- Cómo se implantaron en centros educativos o administraciones.
- Qué impacto tuvieron en su momento.
Gracias a La era de las distros vamos a poder ver el impacto que tuvo este sistema de código abierto en nuestro país. Y, aunque al final ganó Microsoft, algunas de las distros de aquel entonces, como LliureX o MAX, aún se siguen utilizando en miles de equipos, especialmente dentro del ámbito educativo.
