No cabe duda de que Windows es el sistema operativo líder del sector para los equipos de sobremesa. Pero tenemos al alcance de la mano otras alternativas como alguna de las muchas distribuciones Linux disponibles hoy día.
Lo cierto es que estos sistemas operativos de código abierto nos ofrecen una enorme cantidad de propuestas, algunas especialmente centradas a un determinado uso o tipo de equipo. De ahí la importancia de probar diferentes distros, por ejemplo en una máquina virtual, antes de instalar nuestra lección final en el ordenador.
En estas mismas líneas os vamos a hablar de una interesante propuesta en este sentido que os va a encantar a muchos. En concreto nos referimos al Linux llamado Vanilla OS 2, una distribución diseñada para aguantar todos los envites de los usuarios menos expertos en este software.
Esto quiere decir que aunque estemos acostumbrados a utilizar otros sistemas como Windows, o no seamos demasiado expertos en Linux, Vanilla OS 2 está capacitada para aguantar nuestros errores sin dañar el propio sistema operativo. Esto significa que aunque llevemos a cabo personalizaciones y configuraciones erróneas, o ejecutemos comandos de terminal que no deberíamos, el software debería aguantar.
Principales características del Linux Vanilla OS 2
Lo cierto es que las actualizaciones de Linux suelen implicar cambios complejos en algunos casos. Esto se traduce en que cuando hay fallos, no siempre sabemos exactamente qué los causó. Sin embargo, el enfoque de Vanilla OS 2 es diferente y ayuda a evitar estas situaciones, algo especialmente importante para los usuarios más inexpertos.

Y es que en lugar de cambiar el sistema poco a poco, lo actualiza como una única imagen ya probada. Esto es casi como instalar una nueva instantánea del sistema operativo completo cada vez que se actualiza. Es decir, o funciona toda la actualización, o nos quedamos con la versión antigua, sin cambios. Básicamente, podemos decir que este Linux asume que cualquier actualización podría fallar y, por lo tanto, se prepara para ello.
Al mismo tiempo, Vanilla OS 2 evita los posibles bloqueos que muchos temen en Linux, al separar el sistema de cualquier modificación que se produzca, ya sea interna o por parte del usuario. Caber destacar que aunque el sistema base es de solo lectura, se puede usar una capa de compatibilidad o entorno aislado para crear entornos de usuario.
