
la Shenzhou 20 tras terminar su misión – CMSA
Esta pasada madrugada la cápsula espacial tripulada china Shenzhou 20 aterrizaba sin problemas a pesar de su ventanilla dañada, aunque sin nadie a bordo.
Las primeras informaciones hablan de que tanto el exterior de la cápsula como su contenido están en perfecto estado. Aunque el equipo de recuperación cubrió rápidamente la ventanilla en cuestión con una lona.
El motivo de que la cápsula volviera sin nadie a bordo es precisamente que cuando su tripulación empezó a prepararla para el viaje de vuelta desde la estación espacial china descubrió que una ventanilla estaba dañada, probablemente por el impacto de una partícula de basura espacial. Aunque también puede haber sido cosa de un micrometeorito.
Así que los responsables del programa espacial tripulado chino decidieron que la tripulación de la Shenzhou 20 volviera a casa en la Shenzhou 21 al tiempo que aceleraban el lanzamiento de la Shenzhou 22, también sin nadie a bordo, para que la tripulación de la 21 dispusiera de una nave.
Este «mejor prevenir que curar» ha hecho que la Shenzhou 20 ha aterrizado efectivamente sin nadie a bordo por si acaso. Pero esto no quiere decir que volviera vacía, sino que han aprovechado el viaje para traer resultados de experimentos y un traje espacial que ya ha sobrepasado su vida útil.
Perder estas cosas les habría fastidiado, pero mucho menos que perder a tres astronautas.
Ahora analizarán a fondo esa ventanilla para ver cómo le ha ido durante esos meses en el espacio y durante la reentrada con ese «chinazo». Y de ese análisis saldrán datos para informar futuras decisiones en casos similares. Además de para saber más acerca de la resistencia del material de la ventanilla en condiciones no precisamente nominales.
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