Kalshi sigue bloqueada en Nevada y el caso escala hacia una disputa federal

La disputa por los mercados de predicción en Estados Unidos entró en una nueva fase después de que un juez de Nevada extendiera la prohibición temporal contra Kalshi. La decisión no solo mantiene fuera del estado a la plataforma de contratos de eventos, sino que también refuerza un conflicto mayor entre reguladores estatales y autoridades federales que podría terminar ante la Corte Suprema.
***

  • Un juez de Nevada extendió hasta el 17 de abril la orden de restricción temporal contra Kalshi y anticipó una medida cautelar preliminar.
  • La empresa deberá implementar controles de geolocalización antes del 4 de mayo para bloquear a usuarios ubicados en Nevada.
  • La pugna entre leyes estatales y supervisión federal de la CFTC y el DOJ acerca el caso a una posible revisión de la Corte Suprema de EE. UU.

Un juez de Nevada decidió extender la prohibición temporal que impide a Kalshi operar mercados de predicción dentro del estado, en un fallo que agrava la presión legal sobre la plataforma y fortalece la posición de los reguladores locales. La resolución mantiene fuera de alcance estos contratos de eventos durante al menos 14 días más, mientras el tribunal evalúa convertir la medida en una cautelar preliminar.

El caso se ha vuelto relevante más allá de Nevada porque toca una pregunta central para la industria: quién tiene la última palabra sobre este tipo de productos, si los estados o el gobierno federal. En el centro de la disputa está Kalshi, que sostiene que sus mercados son swaps regulados por ley federal, frente a reguladores estatales que los equiparan con apuestas en línea.

Según informó DeFi Rate, la audiencia celebrada en el Tribunal de Distrito de Carson City terminó con una nueva victoria para la Nevada Gaming Control Board, organismo que desde hace meses busca impedir que la empresa siga ofreciendo contratos relacionados con deportes, elecciones y entretenimiento a residentes del estado.

Nevada prolonga el bloqueo y exige geofencing

El juez Jason Woodbury escuchó argumentos orales y luego anunció la extensión de la orden de restricción temporal vigente contra Kalshi hasta el 17 de abril. Antes de que expire ese plazo, su intención es reemplazarla con una medida cautelar preliminar que se mantendría durante el tiempo necesario para resolver el fondo del litigio.

Además, Woodbury fijó al 4 de mayo como fecha límite para que Kalshi implemente controles de geofencing o geolocalización. El objetivo es bloquear el acceso desde Nevada a los contratos considerados ilegales por el tribunal. Si la empresa no puede cumplir, deberá solicitar una prórroga y explicar en detalle las razones del retraso.

El juez también exigió que cualquier pedido de extensión precise cuánto del sistema de geolocalización ya fue desplegado, qué trabajo queda pendiente, cuáles tareas siguen abiertas y cuál es el cronograma estimado de finalización. Ese nivel de detalle sugiere una supervisión estrecha sobre la capacidad de Kalshi para restringir operaciones dentro de la jurisdicción estatal.

La orden temporal original entró en vigor el 20 de marzo, después de que la Nevada Gaming Control Board pidiera al tribunal actuar contra la plataforma. El regulador argumentó que los mercados de predicción de Kalshi equivalen a juego en línea sin licencia en Nevada, una actividad que la ley estatal prohíbe salvo autorización expresa.

Kalshi, por su parte, defendió durante la audiencia y en etapas previas que sus contratos deben verse como swaps sujetos a supervisión federal. Sin embargo, Woodbury ha sostenido que esos productos son indistinguibles del juego en línea y, por tanto, no pueden operar legalmente sin licencia de la Nevada Gaming Control Board.

El margen de maniobra de Kalshi se reduce

La situación procesal en Nevada complica la capacidad de respuesta inmediata de la compañía. La legislación estatal no permite apelar órdenes de restricción temporal, pero esa limitación no aplica a una medida cautelar preliminar. Por eso, los próximos movimientos de Kalshi dependen en buena medida de la orden que emita Woodbury en la siguiente etapa.

En la práctica, el camino más directo para recuperar operaciones en Nevada pasa por una apelación ante la Corte Suprema de Nevada. Si la empresa lograra revertir una eventual cautelar preliminar, esa sería la vía más rápida para volver al mercado estatal. Si no, tendría que esperar a ganar el caso en el tribunal de distrito o, después de perder allí, impugnar la decisión final ante la máxima corte estatal.

El litigio no empezó ahora. La disputa se remonta a marzo de 2025, cuando la Nevada Gaming Control Board emitió una orden de cese y desistimiento contra Kalshi. La empresa respondió con una demanda en tribunal federal, pero la orden de restricción que obtuvo duró poco y terminó siendo anulada.

Luego de ese giro, el regulador estatal acudió a un tribunal de Nevada y solicitó una declaración afirmativa de que los mercados de predicción violan la ley local. Más tarde, tras el rechazo del Tribunal de Apelaciones del Noveno Circuito a una solicitud de suspensión presentada por Kalshi, Woodbury emitió la primera orden de restricción temporal.

6stable - 1200x250

Ese historial explica por qué la empresa enfrenta ahora un escenario más estrecho. En vez de una discusión abstracta sobre competencias regulatorias, Kalshi tiene ya una cadena de reveses que le dificulta reabrir operaciones en el corto plazo dentro de Nevada.

La CFTC y el DOJ elevan el conflicto regulatorio

La disputa, sin embargo, no se limita a un solo estado. El 2 de abril, la Commodity Futures Trading Commission y el Department of Justice de Estados Unidos presentaron demandas contra agencias y funcionarios en Arizona, Connecticut e Illinois. Con esas acciones, las autoridades federales buscan bloquear intentos estatales de aplicar leyes locales contra bolsas de predicción reguladas por la CFTC.

Ese movimiento marca una escalada importante porque coloca al gobierno federal de forma más directa en una pelea sobre soberanía regulatoria. Aunque no se ha indicado una expansión inmediata de esas demandas, técnicamente la CFTC o el DOJ podrían intentar algo similar respecto de Nevada.

De todos modos, el caso de Nevada tiene características particulares. Allí ya hubo fallos federales previos relacionados con la controversia, lo que vuelve menos atractivo volver a litigar algunos de los mismos puntos con la expectativa de obtener un resultado distinto. Esa sería una de las razones por las que Nevada no fue incluido entre los objetivos iniciales de las nuevas demandas federales.

La CFTC sí ha mostrado interés en la región. De hecho, presentó un escrito amicus en apoyo de Kalshi ante el Noveno Circuito cuando la compañía pidió una suspensión. Aun así, la secuencia procesal de Nevada deja al estado en una posición singular dentro del mapa nacional del conflicto.

En paralelo, Arizona también suma presión sobre la empresa. Allí existe un procedimiento separado con cargos penales, y el juez federal de distrito Michael Liburdi no dio el viernes señales claras sobre su postura final respecto de los intereses de Kalshi. Ese frente podría verse afectado por las demandas recientes de la CFTC y el DOJ.

Nevada como posible modelo para otros estados

La evolución del caso es observada de cerca por otras jurisdicciones. Además de Arizona, Connecticut e Illinois, también Maryland y Washington han intentado frenar la actividad de los mercados de predicción. Si Kalshi agota sin éxito sus recursos en Nevada, el resultado podría animar a más estados a replicar esta estrategia.

El abogado especializado en juego Daniel Wallach escribió en LinkedIn que se trata de una gran victoria para Nevada, que ahora se suma a Massachusetts como uno de los dos primeros estados en asegurar una medida cautelar preliminar contra Kalshi. También sostuvo que probablemente sigan más casos a medida que los estados utilicen procedimientos de ejecución en tribunales estatales en lugar de limitarse a cartas de cese y desistimiento.

Aun así, no está claro que el recorrido de Nevada sea fácil de copiar. El estado se ha beneficiado de una combinación particular de acciones e inacciones de tribunales federales, una confluencia que otros reguladores quizá no puedan repetir en las mismas condiciones. Por eso, todavía es pronto para afirmar que Nevada se convertirá en una plantilla nacional efectiva contra este tipo de plataformas.

Lo que sí parece evidente es que el tablero legal se está fragmentando. Hay fallos divergentes en distintos tribunales federales del país, y eso incrementa la probabilidad de que la Corte Suprema de Estados Unidos termine aceptando revisar el asunto. Sin intervención del Congreso, ese parece hoy el desenlace más probable del litigio sobre los mercados de predicción.

La tensión crece aún más si se considera que la fiscal general de Arizona, Kris Mayes, ya presentó cargos penales contra Kalshi, mientras Nevada por ahora persigue sanciones civiles. Esa diferencia en la respuesta estatal refuerza la imagen de un régimen regulatorio partido, con consecuencias distintas según la jurisdicción.

Si Nevada logra bloquear a Kalshi mientras tribunales federales de apelación terminan respaldando la preeminencia federal, surgiría un conflicto directo entre ambos niveles de autoridad. Ese choque fortalecería el argumento para una revisión de la Corte Suprema. Una apelación impulsada por el propio gobierno federal aumentaría todavía más esa posibilidad.

Por ahora, el resultado inmediato es claro: el trading de contratos de eventos continúa fuera de los límites en Nevada. Pero el desenlace de fondo aún está abierto, y la batalla por definir si estos mercados son instrumentos financieros regulados a nivel federal o una forma de juego en línea sujeta a licencias estatales apenas parece entrar en su fase más decisiva.