¿A quién no le ha pasado? Abrimos una aplicación y la CPU dispara su uso casi al 100%. Es entonces cuando Windows entero se congela y no podemos hacer clic, no podemos cambiar de ventana, solo esperar hasta que, con suerte, todo se estabilice poco a poco. Uno de los defectos más frustrantes que pueden tener una sencilla solución.
ProBalance es un algoritmo patentado por Bitsum, cuya premisa es resolver precisamente esto. Para ello, monitoriza en tiempo real qué procesos están acaparando nuestra CPU, y bajando automáticamente su prioridad para devolverle su agilidad a nuestro sistema.
Esta herramienta está disponible bajo el nombre de CPUBalance, o bien se incluye en la suite completa llamada Process Lasso. Pero lo bueno es que solo utiliza características nativas de Windows, y lo hace de manera que salvaguarda la estabilidad de nuestro PC cuando hay procesos descontrolados que se ejecutan en segundo plano.
De hecho, desde nuestra experiencia, ha mejorado hasta 30 veces los tiempos de respuesta cuando la carga de la CPU es pesada. Así que en este artículo vamos a ver cómo funciona y cómo puedes utilizarlo.
La lógica detrás de ProBalance
ProBalance está pensado para solucionar un problema de manera simple, pero efectiva. Por defecto, Windows cuenta con un problema en su planificador de tareas. Y es que un proceso que usa el 100% de la CPU normalmente puede bloquear la interfaz de usuario al completo. Y esto puede suceder incluso en sistemas de varios núcloes. Si un hilo está saturando un procesador completamente, el SO tiene dificultados para cambiar entre diversas tareas del usuario.
Y ProBalance soluciona esto rápidamente. Se encarga de monitorear qué procesos están utilizando más CPU de lo que deberían. En caso de detectar una situación extraña, reduce automáticamente su prioridad de acceso a la CPU de «normal» a «below normal»
O sea, no mata la aplicación, sino que la ralentiza de manera permanente. Simplemente, le «ordena» al planificador de Windows que primero atienda a las tareas importante para el sistema, como las órdenes del ratón la estabilidad de la interfaz.
Pero lo mejor de todo es que los cambios son temporales y reversibles. Es decir, que en el momento en que la carga del CPU baje, ProBalance restaura las prioridades al orden normal de manera automática. Por lo tanto, no es una solución permanente para apps que no estén bien optimizadas, pero sí que nos sirve perfectamente para mantener nuestro sistema estable antes de cualquier fuerte colapso.
De hecho, la propia Bitsum proporciona una herramienta llamada CPUEater que saturar nuestra CPU para que puedas ver el efecto en tiempo real (todo de manera segura). Sin utilizar ProBalance, nuestro PC deja de responder, pero al activarlo, vemos que la interfaz funciona de manera fluida aunque CPUEater monopoliza la CPU.
¿CPUBalance o Process Lasso?
Las demostraciones de ProBalance son difíciles de creer, a no ser que lo ves por ti mismo. En nuestras pruebas realizadas, abrir Chrome con una alta carga de CPU puede tardar hasta 30-40 segundos sin ProBalance. Pero se reduce a menos de 1 segundo con la función activada. En sistemas con 16 núcleos bajo pruebas extremas de estrés, reduce de 5 a 2 segundos a la hora de activarlo
Bitsum ofrece ProBalance de dos maneras diferentes:
CPUBalance es la opción aislada, centrada únicamente en la función ProBalance. Es más ligera, más barata y perfecta en cuestiones de optimización de la CPU sin características adicionales. Además, cuenta con su versión free, aunque sea más limitada.
Por el contrato, Process Laso Pro es una suite completa que cuenta con ProBalance más otro tanto de funciones extra: gestor de procesos, prevención de automatización de Windows, bloqueo de apps, historial de procesos, análisis de rendimiento… Pero también hemos de saber que es de pago al 100%.
En la mayoría de casos, con CPUBalance es más que suficiente en su versión free.
