Uno de los sectores del software a los que más está afectando la llegada de la inteligencia artificial, es aquel que hace referencia a los navegadores web. Y no es de extrañar, ya que estos programas se encuentran entre los más utilizados y frecuentes en los equipos actuales.
A esas alturas no hace falta especificar que la mayoría disponéis de al menos un navegador web tanto en vuestros equipos de sobremesa como en el móvil. De ahí que las grandes tecnológicas que están centrando parte de sus esfuerzos en la IA, poco a poco vayan añadiendo funciones a sus propios proyectos.
Al margen de los navegadores especialmente desarrollados para funcionar con inteligencia artificial, hay otros que llevan años entre nosotros y que van adoptando esta tecnología. Un claro ejemplo de todo ello lo encontramos en Google Chrome.
Qué son los agentes de IA de los navegadores y sus funciones
Entre las diferentes funciones que aquí nos hemos ido encontrando a lo largo de los últimos meses, los agentes de IA están empezando a jugar un papel fundamental. Para aquellos que no sepáis bien a lo que aquí nos referimos, os diremos que estos elementos inteligentes, cada vez más comunes en los navegadores, en realidad son sistemas software autónomos diseñados para realizar tareas complejas de varios pasos.
Con todo ello nos referimos a que estos agentes inteligentes que se añaden al navegador, están capacitados para llevar ciertas tareas habituales aquí, de manera autónoma, por nosotros. En este caso concreto, nos referimos a procesos tan habituales como realizar investigaciones online a través de diversas webs, rellenar formularios, comparar productos en los que estamos interesados, e incluso realizar compras sin necesidad de nuestra supervisión.
Es importante tener en consideración que, a diferencia de los chatbots que nos acompañan desde hace años, estos agentes utilizan la IA, por lo que están capacitados para tomar decisiones y actuar en las webs por el propio usuario.
