«Estoy muy decepcionado», Steve Wozniak, cofundador de Apple, carga contra la inteligencia artificial

La inteligencia artificial se ha convertido en una de las mayores revoluciones en la historia de la informática moderna, y una obsesión para los gigantes del sector. Empresas como Microsoft, Google u OpenAI están acelerando su integración en todo tipo de productos y servicios. Sin embargo, no todas las voces influyentes de la industria comparten ese entusiasmo, como Steve Wozniak, cofundador de Apple, quien ha vuelto a mostrarse muy crítico con el rumbo actual de esta tecnología.

Wozniak es una de las figuras más importantes en la historia de la informática personal. Junto a Steve Jobs, fue uno de los responsables de popularizar el ordenador doméstico en los años 70, cuando estos equipos todavía eran caros, enormes y muy poco accesibles para la mayoría. Desde entonces, aunque ya no forma parte de Apple, siempre ha seguido muy de cerca la evolución del sector.

Steve Wozniak se muestra decepcionado con la IA actual

Aunque Wozniak no rechaza la inteligencia artificial como tal, sí se muestra decepcionado con su aplicación práctica. Y es que, según el cofundador de Apple, uno de los principales problemas que tiene esta tecnología es la falta de precisión. La IA, según explica, puede ofrecer respuestas convincentes, pero esto no quiere decir que siempre sean correctas, lo que supone un riesgo evidente si confiamos en ella sin contrastar la información, especialmente en tareas importantes o decisiones críticas.

Por ejemplo, hablando sobre su experiencia al usar herramientas de IA, Wozniak asegura:

«Estoy muy decepcionado muchas veces. Hago una pregunta donde una palabra es el elemento clave, la dirección a la que quiero ir, y la IA responde con un montón de explicaciones claras que están relacionadas con el tema, pero no con lo que realmente me interesaba. El texto generado por la IA es demasiado seco y demasiado perfecto. Yo quiero algo de un ser humano, y muchas veces me decepciona.»

También se mostró escéptico ante la idea de que la IA pueda sustituir al ser humano a corto plazo. Según explica, todavía no ve señales de que entendamos lo bastante bien el cerebro como para replicar aspectos como las emociones, la empatía o la voluntad de ayudar a otros.

Aun así, tampoco cierra la puerta al futuro: admite que la tecnología podría llegar algún día a ser mucho más inteligente y cercana a la comprensión humana que hoy.

Para Wozniak, el problema es claro: la IA puede ser útil, pero todavía está lejos de convertirse en un sustituto fiable del criterio humano. Por eso insiste en la importancia de no aceptar sus respuestas como válidas solo porque suenen convincentes.