Este es el video de Rammstein que cuenta la oscura historia de Blanca Nieves

El mundo del heavy metal siempre ha encontrado en lo provocador y lo teatral una forma de conectar con sus seguidores. Dentro de este universo, pocas bandas han sabido llevar el arte de la transgresión a niveles tan cinematográficos como Rammstein. Entre su extensa videografía, destaca un trabajo que reinterpreta un cuento infantil bajo una lente oscura y retorcida: el video de «Sonne», lanzado en 2001 como parte del álbum Mutter. Este clip convierte la conocida historia de Blancanieves en una narrativa cargada de simbolismo, poder y subversiones que resuenan con la esencia misma del metal industrial. A continuación, exploramos en detalle esta pieza audiovisual que marcó un hito en la carrera de la banda alemana y que sigue siendo objeto de análisis más de dos décadas después.

Rammstein y su obsesión por lo teatral

Formada en 1994 en Berlín, Rammstein se ha consolidado como una fuerza indiscutible en el metal industrial. Su música, caracterizada por riffs pesados, ritmos mecánicos y letras en alemán que desafían tabúes, encuentra su complemento perfecto en presentaciones visuales que rozan lo escandaloso. Desde incendiarios shows en vivo hasta videos que exploran temas como el amor, la violencia y la moralidad, el sexteto liderado por Till Lindemann ha hecho de la controversia un arte. En este contexto nace «Sonne», una canción escrita originalmente como tema de entrada para el boxeador ucraniano Vitali Klitschko, pero que terminó transformándose en algo mucho más profundo al llegar a su versión audiovisual.

El video, dirigido por Jörn Heitmann, quien ya había colaborado con la banda en proyectos como «Ich Will», toma inspiración de un clásico de la literatura infantil: Blancanieves y los siete enanitos. Sin embargo, lejos de replicar la dulzura del relato popularizado por los hermanos Grimm o la adaptación animada de Disney de 1937, Rammstein lo convierte en una fábula siniestra que refleja su estilo característico. Publicado el 19 de enero de 2001 como el primer sencillo de Mutter, «Sonne» no solo alcanzó el puesto número 2 en las listas alemanas, sino que su video se convirtió en un emblema de cómo el metal puede dialogar con la cultura pop desde una perspectiva radicalmente distinta.

La trama: Blancanieves como reina tiránica

El video de «Sonne» comienza con una imagen que parece sacada de un sueño febril: los seis miembros de Rammstein —Till Lindemann, Richard Z. Kruspe, Paul Landers, Oliver Riedel, Christoph Schneider y Christian «Flake» Lorenz— emergen de una mina como los siete enanos. Vestidos con ropa de trabajo desgastada y cubiertos de polvo, sus rostros reflejan agotamiento. La cámara pronto revela a la protagonista: una imponente Blancanieves interpretada por la actriz rusa Joulia Stepanova, cuya altura real de 1,80 metros refuerza su presencia dominante en pantalla.

A diferencia del cuento tradicional, donde Blancanieves es una figura vulnerable perseguida por una madrastra envidiosa, aquí se presenta como una soberana implacable. Los enanos no son sus protectores, sino sus súbditos, obligados a extraer polvo de oro de la mina para satisfacer su adicción. En una escena memorable, la vemos inhalar este polvo a través de un tubo de vidrio, una clara referencia a comportamientos autodestructivos que contrastan con la inocencia asociada al personaje original. La relación de poder se invierte por completo: los enanos, encarnados por músicos que en vivo manejan lanzallamas y explosivos, aparecen aquí sometidos, incluso recibiendo castigos físicos como azotes en una secuencia que mezcla lo grotesco con lo simbólico.

El clímax del video llega cuando los enanos, hartos de la opresión, drogan a Blancanieves con una manzana envenenada, un guiño directo al cuento clásico. Sin embargo, la historia no termina en redención o tragedia convencional. Ella despierta dentro de un ataúd de cristal, rodeada por los enanos que la observan en silencio, dejando al espectador con más preguntas que respuestas. ¿Es esto un acto de liberación o una condena eterna? Rammstein no ofrece explicaciones, fiel a su costumbre de provocar reflexión sin imponer moralejas.

Detrás de cámaras: simbolismo y producción

La elección de Joulia Stepanova como Blancanieves no fue casual. Su físico imponente y su experiencia como modelo contrastan con la fragilidad típica del personaje, lo que permitió a la banda enfatizar la inversión de roles. Según declaraciones de Till Lindemann en una entrevista para la revista Kerrang! en 2001, la idea surgió de un deseo de «jugar con los cuentos de hadas y darles un giro que nadie esperara». El polvo de oro, por ejemplo, puede interpretarse como una metáfora de la ambición desmedida o incluso como un comentario sobre la explotación laboral, temas recurrentes en la obra de Rammstein.

La dirección de Jörn Heitmann aportó una estética que combina lo gótico con lo industrial. Los tonos oscuros de la mina y el brillo del ataúd de cristal crean un contraste visual que subraya la dualidad entre poder y sumisión. La banda grabó el video en los estudios Babelsberg de Potsdam, Alemania, un lugar con historia en el cine europeo, lo que añadió un toque de autenticidad a la producción. El presupuesto, aunque no divulgado oficialmente, se estima en varios cientos de miles de euros, reflejo del compromiso de Rammstein con sus proyectos audiovisuales.

La canción en sí, con su riff inicial cortante y la voz grave de Lindemann recitando «Eins, hier kommt die Sonne» («Uno, aquí viene el sol»), sirve como banda sonora perfecta para la narrativa. Compuesta por todos los miembros de la banda, «Sonne» mezcla la agresividad del metal con una atmósfera casi hipnótica, lo que la convirtió en un éxito inmediato entre los fans y en un tema recurrente en sus giras.

Impacto y legado en el metal

El lanzamiento de «Sonne» consolidó a Rammstein como una banda que trasciende los límites del género. En una época en que el nu-metal dominaba las listas con bandas como Limp Bizkit y Korn, los alemanes apostaron por un enfoque más conceptual, demostrando que el heavy metal podía ser tan artístico como provocador. El video fue nominado a los Echo Awards de 2002 en la categoría de «Mejor Video Nacional» y, aunque no ganó, su influencia perdura. Plataformas como YouTube, donde el clip oficial supera los 100 millones de reproducciones en el canal de Rammstein, atestiguan su relevancia continua.

Para los seguidores del metal industrial, «Sonne» representa el pico creativo de la era Mutter, un álbum que también incluye temas como «Mein Herz Brennt» y «Ich Will». La reinterpretación de Blancanieves resonó especialmente en un público acostumbrado a las letras crípticas y los espectáculos visuales de la banda. Además, abrió un diálogo sobre cómo los cuentos tradicionales pueden servir como lienzo para explorar temas contemporáneos, una práctica que Rammstein repetiría en trabajos posteriores como «Rosenrot» (2005), basado en otro relato de los hermanos Grimm.

Ve aquí el video: