
La tripulación en un simulador de la cápsula Orion durante su entrenamiento – NASA
Artemisa II, que acaba de ser lanzada, servirá como una prueba de casi todos los elementos necesarios para enviar una misión tripulada a la superficie de la Luna. Casi porque las naves que se utilizarán precisamente para posarse sobre ella todavía no están listas. Y precisamente por eso la NASA ha decidido apenas hace unas semanas que Artemisa III, en lugar de aterrizar en la Luna, probará los aterrizadores y los trajes espaciales en órbita baja terrestre.
En ese sentido se parece mucho a la misión Apolo 8 de 1968. Aunque el Apolo 8 sí entró en órbita alrededor de la Luna antes de emprender camino de vuelta a la Tierra.
Artemisa II servirá también para hacer algo de ciencia utilizando a la tripulación como conejillos de indias y para tomar fotos de la superficie de la Luna. Aunque esto último llevan años haciéndolo sin problemas y con resultados espectaculares orbitadores como el Lunar Reconnaissance Orbiter de a NASA o el de la misión india Chandrayaan 2. Pero supongo que ya que van tampoco les cuesta nada hacer unas fotillos de recuerdo.
De todos modos, y dentro de la complejidad de una misión espacial en la que una miríada de cosas tienen que funcionar a la perfección para que todo salga bien, hay dos elementos que son especialmente preocupantes en Artemisa II: el sistema de soporte vital de la Orión y su escudo térmico.
Lo del sistema de soporte vital no requiere muchas explicaciones: es la primera vez que la Orión vuela con alguien a bordo.
Howard Hu, director del programa Orión, decía hace unos días que el sistema de soporte vital de la cápsula ha sido probado con personas en tierra, tanto con traje espacial como sin él, y que no ha dado ningún problema. Pero hay que ver cómo se comporta en el espacio tras el stress del lanzamiento y en las condiciones ambientales del espacio.
En cualquier caso no hay que olvidar que van a bordo los trajes intravehiculares de la tripulación, formalmente conocidos como Orion Crew Survival System (OCSS, Sistema de supervivencia de la tripulación de la Orión). Son los que lleva puestos la tripulación en la foto de arriba.
Los trajes protegerán a los astronautas el día del lanzamiento y durante las fases de mayor riesgo de la misión cerca de la Luna, en la reentrada, y, llegado el caso, en situaciones de emergencia.
Están diseñados para ser utilizados durante un máximo de seis días en caso de emergencia, y pueden proporcionar a los astronautas el oxígeno, la hidratación, la alimentación y la gestión de residuos necesarios.
Aunque esperemos que no hagan falta.
Lo del escudo térmico es un poco más complejo.
Al principio la NASA vendió Artemisa I, en la que una cápsula Orión no tripulada fue a la Luna y amerizó sin problemas aparentes, como un éxito rotundo. Pero con el tiempo se fue sabiendo que el escudo térmico de la cápsula había sufrido muchos más daños de los previstos, perdiendo incluso grandes trozos, tal y como se puede ver en la imagen de la derecha.
La agencia ha hecho numerosas pruebas y cree entender la causa de la pérdida de estos fragmentos. Así que para minimizar los riesgos ha modificado la maniobra de reentrada en la atmósfera terrestre en lugar de cambiar el escudo de Integrity por otro de nuevo diseño que será utilizado para Artemisa III, lo que habría retrasado, aún más, el lanzamiento de Artemisa II.
Pero no todo el mundo está de acuerdo con las conclusiones de la NASA.
Así que toca morderse las uñas hasta el día de la reentrada. Lo ideal sería que la nueva maniobra en efecto redujera el daño que sufra el escudo; si no, con que la cápsula consiga amerizar con su tripulación sana y salva será suficiente.
