
La Luna e Integrity vistas con una de las cámaras que hay en los extremos de los paneles solares del Módulo de servicio Europeo, que sale en primer plano en la foto – ESA
Con la misión Artemisa II de la NASA a pocas horas de su sobrevuelo de la Luna el problema más serio ahora es el mal funcionamiento del retrete. Y eso es genial porque aunque es incómodo para la tripulación en realidad es un problema trivial para el que además hay planes de contingencia.
Se trata de un fallo parcial que impide utilizarlo para orinar, por lo que han de usar unos dispositivos conocidos como Collapsable Contingency Urinal (CCU, Urinario plegable para situaciones de emergencia) que es una especie de tubo que por un lado se conecta a un conducto de la Orión para que haga el vacío y que por otro se acopla de la mejor manera posible a la anatomía de quien tiene que hacer pis. El contenido del tubo se puede verter luego al espacio, así que no hay problema si se llena.

Aquí un amigo, aquí los CCU – NASA
En ese sentido no es muy diferente del retrete de la cápsula, que también vierte la orina al espacio, aunque precisamente eso es lo que no está funcionando. De hecho cada uno de los astronautas tiene su propio embudo para recoger la orina a la hora de utilizar el retrete, del mismo modo que en el caso de los CCU también hay versiones femenina y masculina.
El retrete de Integrity, sin embargo, sigue pudiendo ser usado, al menos por ahora, para defecar, ya que recoge las heces en una bolsa que luego se retira y almacena convenientemente fuera de la vista. Así que dentro de lo malo aún podía ser peor la cosa.
Y, en cualquier caso, al menos está instalado en un cubículo aparte, al estilo del de un avión. No como en el caso del programa Apolo, en el que los astronautas tenían que esconderse detrás de los asientos para utilizar los Dispositivos de contención fecal, AKA unas bolsas de plástico con adhesivo en los bordes. Toda una historia la de los retretes en el espacio.
Por el lado de las cosas que están yendo extremadamente bien dentro de una misión que por ahora está yendo muy bien hay que mencionar, de nuevo, el magnífico funcionamiento del Módulo de servicio europeo (ESM), en concreto de sus motores.
Y es que aunque para el cuarto día de la misión estaba programado el segundo ajuste de tres posibles en la trayectoria de Integrity hacia la Luna de nuevo no ha sido necesario ejecutarlo, igual que sucedió con el primero.
Eso gracias a que la maniobra de inyección translunar llevada a cabo por el ESM para poner a Integrity rumbo a la Luna fue extremadamente precisa. Que en una misión como esta en la que siguen una trayectoria de retorno libre no es excesivamente relevante. Pero en cualquier misión espacial, en las que normalmente no puedes repostar combustible, cualquier gota que ahorres es bienvenida ya que no sabes si te puede salvar la vida más adelante.
O, como en el caso del lanzamiento del Telescopio espacial James Webb, llevado a cabo con tal precisión por un Ariane 5, un cohete también europeo, que el telescopio apenas tuvo que realizar ninguna corrección de trayectoria, lo que ha permitido añadir años a la duración prevista de su misión.
Lo malo es que, aunque contaba con que desde la NASA no se le diera mucha importancia al ESM debido a la retórica MAGA que ahora impera en las agencias gubernamentales estadounidenses, no puedo evitar que se me lleven los nervios cuando veo la poca importancia que le estamos dando desde Europa a esto.
Y tampoco puedo evitar que se me lleven cuando veo que la ESA no tenía asegurada ninguna plaza en ninguna de las misiones a la superficie de la Luna. Al menos no antes de que la NASA pusiera patas arriba todo el cronograma del programa Artemisa. Vaya negociación por nuestra parte.
En el momento de publicar esta anotación la tripulación aún duerme a la espera de que suene el despertador a las 17:39, hora peninsular española (UTC +2) para dar comienzo al quinto día de la misión.
Una de las actividades más importantes durante este quinto día será la de intentar ponerse los trajes intravehiculares en el menor tiempo posible y tenerlos puestos un rato para simular su uso en una emergencia. Y es que no es lo mismo que lo hayan entrenado en tierra que hacerlo en caída libre.
Será también durante este quinto día de la misión cuando Integrity entre en la esfera de influencia lunar, que es ese volumen de espacio en el que el efecto de la gravedad de la Luna sobre la cápsula es más fuerte que la de ningún otro astro. Eso sucederá a las 6:30 de la mañana del lunes 5, poco antes de que la tripulación se vaya a dormir a las 8:09.
Recuerda que para mantenerte al día de las novedades de Artemisa II sin esperar a que aquí publiquemos algo tienes una emisión 24/7 en YouTube con cobertura de la misión por parte de la NASA; el blog del programa Artemisa; una cronología en directo de la misión; y un panel de control con la telemetría en tiempo real.
