El uso de créditos extraordinarios y modificaciones presupuestarias alcanzó en 2025 un nivel sin precedentes en lo que a las cuentas públicas españolas se refiere.
A falta de datos definitivos sobre el cierre del ejercicio del año anterior, el volumen de gasto ejecutado al margen de los Presupuestos Generales del Estado ya supera con holgura el registrado durante el peor momento de la pandemia, cuando el contexto sanitario justificó medidas excepcionales de enorme alcance económico.
Las cifras publicadas por la Intervención General de la Administración del Estado confirman una tendencia que se ha acelerado durante los últimos meses. Hasta el 30 de noviembre de 2025, las modificaciones de crédito ascendían a 75.446 millones de euros, una cantidad que bate todos los registros previos.
Además, refleja el uso intensivo de mecanismos extraordinarios para financiar el gasto público en un ejercicio marcado por la prórroga presupuestaria.
Un volumen de gasto que supera el de la crisis sanitaria
El dato resulta especialmente significativo si se compara con el año 2020, cuando el impacto del covid obligó a desplegar un esfuerzo presupuestario sin precedentes.
Entonces, las modificaciones de crédito alcanzaron los 74.303 millones de euros a cierre de noviembre, cifra que ahora ha sido superada en más de un punto porcentual. Al cierre definitivo del ejercicio 2025, el gasto extraordinario se situó en 76.077 millones, lo que confirma una tendencia al alza sostenida mes a mes.
Este crecimiento contrasta con la evolución posterior a la pandemia. En 2021 el importe se redujo de forma notable hasta los 17.459 millones, en 2022 ascendió ligeramente hasta los 18.905 millones y en 2023 descendió a 14.048 millones.
La diferencia fundamental es que durante esos ejercicios existían Presupuestos Generales del Estado en vigor, una situación que no se ha producido ni en 2024 ni en 2025.
El resultado ha sido un incremento del 50% en las modificaciones de crédito respecto al ejercicio anterior, cuando ya se rozaron los 50.000 millones.
El volumen actual equivale al 38% del límite de gasto no financiero planteado por el Gobierno para 2025, un techo que fue rechazado por el Congreso y que nunca llegó a entrar en vigor.
Qué son las modificaciones de crédito y por qué se disparan
Las modificaciones presupuestarias permiten alterar los créditos inicialmente aprobados para adaptarlos a nuevas necesidades.
Pueden adoptar distintas formas, desde créditos extraordinarios para partidas inexistentes hasta suplementos, ampliaciones, transferencias entre partidas o incorporaciones de remanentes no utilizados.
Aunque se trata de herramientas legales y habituales en la gestión pública, su uso masivo genera controversia cuando se convierten en el principal instrumento de ejecución presupuestaria.
En la práctica, permiten al Ejecutivo ampliar el gasto sin pasar por el control parlamentario que implica la aprobación de unos nuevos Presupuestos.
En 2025, este recurso se ha utilizado de forma intensiva, lo que ha provocado que el volumen de gasto ejecutado fuera de las cuentas prorrogadas alcance cifras históricas.
La ausencia de nuevos Presupuestos ha reforzado esta dinámica, consolidando un modelo basado en ajustes continuos y decisiones discrecionales.
Los ministerios con mayor volumen de gasto extraordinario
El análisis por departamentos revela importantes diferencias. El Ministerio de Economía encabeza el uso de modificaciones presupuestarias, con más de 13.000 millones de euros ejecutados hasta noviembre.
Le sigue el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, con más de 8.500 millones, una cifra vinculada en gran medida a las necesidades del sistema de pensiones.
El Ministerio de Defensa ocupa el tercer lugar, con 6.335 millones de euros, y destaca por el fuerte incremento registrado respecto al ejercicio anterior. Solo en noviembre, el aumento interanual fue del 158%, reflejo del impulso al gasto militar y a las inversiones vinculadas a infraestructuras y operatividad.
En el ámbito de las inversiones, las partidas destinadas a infraestructuras militares superaron los 1.700 millones, mientras que las inversiones operativas rozaron una cifra similar.
En paralelo, las inversiones civiles mostraron movimientos dispares, con transferencias negativas en algunas partidas y aumentos relevantes en otras destinadas a reposición y funcionamiento de servicios.
Transferencias y presión sobre el gasto público
Otro de los capítulos más relevantes ha sido el de las transferencias. La Seguridad Social recibió más de 8.200 millones de euros adicionales para hacer frente al pago de las pensiones, en línea con las recomendaciones del Pacto de Toledo ante la insuficiencia de cotizaciones.
Las transferencias a comunidades autónomas y entidades locales rozaron los 10.000 millones, mientras que las subvenciones a empresas privadas alcanzaron cifras próximas a los 220.000 millones.
En contraste, el Fondo de Contingencia registró una dotación negativa cercana a los 3.000 millones, lo que reduce el margen de maniobra ante posibles imprevistos futuros.
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La noticia
El gasto sin control presupuestario se dispara en 2025 y ya equivale al 38% del techo de gasto rechazado por el Congreso, superando incluso los niveles de la pandemia
fue publicada originalmente en
El Blog Salmón
por
Sergio Delgado
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