Esta semana Blue Origin ha lanzado su primera misión tripulada del año, la NS-38. En ella seis personas estuvieron unos minutos en caída libre en el espacio, entre ellas el español Alberto Gutierrez. Seguramente su nombre no te sonará mucho pero es el creador de Civitatis. Si no llevo mal las cuentas es el segundo español en volar con Blue Origin tras el inefable Jesús Calleja.
Lo acompañaban otras cuatro personas de distintos perfiles pero que manejan el suficiente dinero como para poder permitirse el capricho de dejarse los entre 200.000 y 300.000 dólares que se estime que cuesta el viaje. Se estima porque Blue Origin no publica el precio. Y se ve que es de esas cosas de las que si tienes que preguntar el precio es que no puedes permitírtelas.
Pero la sexta plaza la ocupaba Laura Stiles, una empleada de la empresa. Ahora ocupa el puesto de directora lanzamientos y entrenamiento del New Shepard Launch. Y ha hecho de astronauta número siete en algunas de las misiones tripuladas de Blue Origin. El astronauta número siente acompaña a quienes viajan al espacio durante su entrenamiento pero no vuela con ellos porque no cabe.

Laura Stiles flipándolo fuerte – Blue Origin
Sin embargo en esta ocasión una de las personas que había pagado por una plaza en este lanzamiento no pudo volar por motivos de salud. Así que Blue Origin le ofreció la plaza a Laura. Es una magnífica forma de no desperdiciar esa plaza, de que ella pueda, a partir de ahora, hablar con conocimiento de causa de todas las fases de la misión, y de recompensarla por su trabajo. Porque imagino que, aunque le hicieran descuento de empleada, con su sueldo no iba a poder permitirse un billete.
La RSS First Step, que es como se llama la cápsula en la que volaron, alcanzó una apogeo de 106,7 km antes de comenzar su descenso. La misión duró diez minutos y doce segundos. Con ella el New Shepard ha llevado un total de 98 personas al espacio en 17 lanzamientos, 92 si no contamos a quienes han volado en más de una ocasión.
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