No es la primera vez que hablamos de algo así, y es que son muchas las noticias que nos han ido llegando a lo largo de estos años sobre la supervivencia de una persona gracias a un dispositivo de Apple, ya sea por una alerta de sus sensores, o debido a poder realizar una llamada de emergencia en situaciones críticas.
En el día de hoy, veremos otra de esas noticias que nos encanta, y es que un simple dispositivo que llevamos en la muñeca puede ser más importante de lo que pensamos, y podría llegar a salvarnos la vida, como es el caso que vamos a analizar ahora.
Se salva gracias al Apple Watch
Stephen Pollard es un periodista que estaba en pleno tratamiento contra la leucemia. En medio de todo eso pilló una bronquitis y le recetaron un antibiótico que, sin que él lo supiera, no encajaba nada bien con el resto de medicación que estaba tomando. Al poco tiempo empezó a encontrarse fatal, tenía dolor de cabeza fuerte, náuseas, vómitos y una sensación general de que su cuerpo no iba como debía.
Una noche, mientras estaba en la cama intentando descansar, su Apple Watch le lanzó una alerta diciendo que su ritmo cardíaco estaba demasiado alto, incluso estando en reposo. Él no le dio mucha importancia al principio. Pensó que sería por el malestar, por moverse o simplemente por estar hecho polvo. No era la primera vez que el reloj avisaba de algo y muchas veces no pasaba nada.
Pero al día siguiente habló con otro médico del mismo hospital y ahí encajaron las piezas. El problema no era solo la infección, sino la mezcla de medicamentos. Ese antibiótico no debía haberse recetado en su situación y estaba provocando una reacción peligrosa que estaba forzando su corazón. El médico fue muy claro: si no hubiera dejado esa medicación a tiempo, la cosa podría haber acabado muy mal.

Después de suspender el antibiótico, Stephen siguió mirando el reloj para ver si su pulso volvía a la normalidad, y poco a poco fue bajando. Mirándolo con perspectiva, él mismo reconoce que esa alerta fue la señal que le hizo darse cuenta de que algo serio estaba pasando. No dice que el reloj haga milagros, pero sí que le dio una pista clave cuando su cuerpo todavía no había “gritado” lo suficiente.
Su conclusión es bastante simple: estos relojes no sustituyen a un médico, pero a veces pueden avisarte de que algo no va bien antes de que sea demasiado tarde. Y en su caso, esa pequeña vibración en la muñeca pudo marcar una diferencia enorme.
Actualmente, los modelos más recientes, también pueden indicarte otros problemas, como la saturación, o la temperatura de tu cuerpo, un buen indicador de que estás luchando contra una infección, o de que algo no va como debería, por lo que tenerlo es clave para averiguar, antes de que lo notemos, que algo en nuestro cuerpo no sigue el patrón de las últimas semanas, y que, al menos, deberíamos estar alerta.
