Cruce de cables: La internet muerta y los visitantes que no son personas, de la leyenda urbana a la realidad

Internet Muerta / Imagen: GrokAunque comenzó como una leyenda urbana exagerada conspiranoicamente, la llamada internet muerta describe un fenómeno cada vez más medible: según algunos estudios como el de Cloudflare, entre el 50 y el 60% del tráfico web global ya no lo generan personas, sino bots de todo tipo. Estos generadores de tráfico fantasma van desde rastreadores legítimos como las arañas de Google o Bing hasta scrapers (arañas y mecanismos que copian el contenido) y sistemas de fraude publicitario de todo pelaje.

El audio está aquí:

El problema no es solo la cantidad, sino que estos bots imitan cada vez mejor el comportamiento humano, inflando métricas clave como visitas y clics, lo que contribuye a un fraude publicitario estimado en más de 60.000 millones de dólares anuales.

De lo que no cabe duda es que la llegada de la IA generativa ha acelerado el proceso: máquinas que crean contenido basura que luego otras máquinas y sistemas automáticos leen para entrenarse. El resultado es una crisis silenciosa en la que conceptos básicos como «audiencia» o «visita« pierden su propio significado, obligando a replantear cómo se mide el efecto de las audiencias en internet.

Porque habría que preguntarse: Si entre el 50 y el 60% del tráfico ya no es humano, ¿en qué punto las métricas clásicas como las visitas, clics o páginas vistas dejan de ser imprecisas y pasan a ser directamente engañosa para anunciantes, medios y reguladores? ¿Por qué el mercado publicitario sigue pagando como si casi todo el tráfico fuera humano, y quién tiene incentivos reales para cambiar ese modelo?

En el fondo recuerda un poco a cuando las «vacas locas» comían carne de vaca y enfermaban: Cuando las máquinas generan contenido para otras máquinas, ¿estamos ante un ecosistema informativo autorreferencial que puede degradar la calidad de la web?

Y, lo que es más: si la mayor parte del tráfico web ya no representa atención humana real, ¿no habría que gritar que «el rey está desnudo»? ¿Qué sentido tiene seguir financiando medios, servicios y contenidos en función del volumen de visitas, en lugar de pagar explícitamente por tiempo o visitas humanas verificables, aunque eso reduzca drásticamente las cifras? Me da que el mercado publicitario no va a hacer nada de eso.

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