Todos conocemos ChatGPT, una IA capaz de responder cualquier cosa. Sin embargo, no siempre es lo precisa que nos gustaría, sobre todo si hablamos de temas de salud, ya que cada persona es un mundo, y la edad o el género también influye en las respuestas.
Es por ello que, junto a Apple, se han asociado para que el usuario, de forma voluntaria, pueda integrar la IA de OpenAI junto a la app de Salud de nuestros iPhones, pudiendo leer los datos y así respondernos de forma mucho más personalizada que antes.
Llega ChatGPT Health a los iPhone
OpenAI ha añadido una nueva parte a ChatGPT centrada en salud, y la gracia está en que ahora puede conectarse con datos reales que ya tienes en el móvil. Por ejemplo, con Apple Health. Eso significa que, si quieres, ChatGPT puede ver cosas como tu actividad diaria, cuánto duermes, cuántos pasos haces o cómo te mueves en general, y usar esa información para responderte con un poco más de sentido.
No va de que el chat se convierta en médico ni mucho menos. No te va a decir qué pastilla tomar ni a darte diagnósticos (lo cual tampoco es buena idea pedir). La idea es más bien ayudarte a entender datos que muchas veces ves en la app de Salud y no sabes muy bien qué significan, o prepararte mejor antes de ir al médico, o simplemente tener una visión más clara de tus hábitos.
Además de Apple Health, también se puede conectar con otras apps bastante conocidas, como MyFitnessPal, Peloton o Weight Watchers, por lo que no es algo exclusivo con ChatGPT. Incluso hay casos en los que se pueden subir o consultar documentos médicos, aunque eso de momento está más limitado y depende mucho del país. En general, todo gira alrededor de juntar la información que ya existe y darle algo de contexto para que sea más real que una respuesta genérica.

Un punto importante es que todo esto va por separado del resto de chats. Hay una sección específica de salud y lo que se habla ahí no se mezcla con conversaciones normales. OpenAI también insiste en que estos datos no se usan para entrenar modelos y que el control lo tiene siempre el usuario, por lo que tú decides qué conectas, qué miras y qué no, es decir, no es obligatorio, y no tendrás por qué darle tu información a esta empresa externa, pese a que aseguren que tampoco la usarán.
El despliegue está siendo poco a poco. No todo el mundo lo tiene aún y algunas funciones solo están disponibles en Estados Unidos (algo ya bastante común). Para usar la integración con Apple Health, obviamente hace falta un iPhone, y por ahora está llegando primero a iOS y a la web, por lo que tendrás que echarle un vistazo a ver si eres de los afortunados, aunque no tardará en llegar a todos.
En resumen, esto está pensado para gente que ya usa apps de salud y quiere entender mejor lo que ve, sin tener que buscar mil artículos distintos o leer informes médicos que parecen escritos en otro idioma. Bien usado, puede servir como una especie de apoyo para organizar información y tomar decisiones con un poco más de cabeza, aunque nunca sustituyendo al médico, como decíamos.
