Bitcoin supera al oro por ser un activo matemático escaso, asegura Cathie Wood

Cathie Wood, CEO de Ark Invest, defendió en un reporte de 2026 que Bitcoin supera al oro como activo escaso, destacando su oferta matemáticamente fija, su bajo nivel de correlación con otras clases de activos y su potencial como herramienta de diversificación.

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  • Bitcoin subió 360% con un aumento anualizado de oferta de 1,3%, mientras el oro avanzó 166% con 1,8% de aumento anualizado.
  • Wood afirmó que la correlación de BTC con el oro es 0,14 y con los bonos 0,06, reforzando su valor como diversificador.
  • El oro ganó 69% YTD en 2025 y Bitcoin cayó 5% YTD, presionando la narrativa de “oro digital”.

 

Cathie Wood, CEO de Ark Invest, aseguró en un reporte recientemente publicado que Bitcoin supera al oro como activo escaso gracias a que su oferta está fijada matemáticamente por protocolo. La inversionista argumentó que esta característica le da a BTC una forma de escasez estructural que no depende de factores externos.

Wood comparó el desempeño y la expansión de suministro de ambos activos como parte de su análisis. Señaló que el oro subió 166% mientras su oferta global creció a una tasa anualizada de 1,8%. En el mismo periodo, Bitcoin escaló 360% con un aumento anualizado de 1,3% en su oferta total.

El debate sobre Bitcoin como “oro digital” no es nuevo, pero cobra relevancia en ciclos donde ambos activos compiten por el mismo rol dentro de los portafolios: reserva de valor y cobertura frente a riesgos macroeconómicos. En ese marco, Wood planteó que los inversionistas deben entender la diferencia entre un activo escaso “por naturaleza” y otro “por diseño”.

La escasez de Bitcoin frente a la respuesta minera del oro

Uno de los puntos centrales del argumento de Wood es que Bitcoin y el oro responden de forma distinta a los incentivos de precio. La CEO de Ark Invest explicó que, si el oro sube con fuerza, los mineros pueden aumentar la producción de oro aún no descubierto.

Ese mecanismo no existe en Bitcoin. Wood sostuvo que el suministro de BTC está estrictamente limitado por el protocolo, lo que impide que el mercado incremente la emisión como reacción a un rally de precios. Para su tesis, esa rigidez lo convierte en un activo con escasez más “pura” bajo condiciones de alta demanda.

Wood ya había enfatizado previamente que Bitcoin se vuelve más escaso que el oro con el tiempo. Según su explicación anterior, el aumento anual de oferta de BTC cae hasta 0,9% después de cada halving, un evento programado que reduce periódicamente la emisión.

En línea con esa visión, la inversionista ha mantenido proyecciones optimistas sobre el mercado cripto. Wood llegó a proyectar que BTC podría alcanzar USD $1.500.000 para 2030, una cifra que luego ajustó ligeramente a la baja hasta USD $1.200.000. De acuerdo con la propia inversionista, esta revisión reflejó el desempeño del oro y la creciente popularidad de las stablecoins.

Bitcoin como activo de diversificación: correlaciones y asignación institucional

Además del componente de escasez, Wood defendió que Bitcoin también destaca como activo de diversificación. Según sus observaciones, la correlación de BTC con el oro es baja, de 0,14, y es todavía menor con los bonos, en 0,06.

Para la directiva, estos niveles convierten a Bitcoin en una fuente atractiva de diversificación para asignadores de capital que buscan mayores retornos por unidad de riesgo. Wood describió a BTC como un instrumento capaz de aportar rendimiento sin moverse al mismo ritmo que activos tradicionales.

En esa misma línea, el CIO de Bitwise, Matt Hougan, respaldó la tesis de la escasez de Bitcoin desde una perspectiva de demanda. Hougan sugirió que, si la demanda institucional se mantiene de forma sostenida y supera la oferta disponible, el precio podría entrar en un escenario de “parabolic blowoff”, un movimiento acelerado al alza motivado por desequilibrio entre compradores y suministro.

Wood también afirmó que el precio del oro podría haber alcanzado un punto de “irrational exuberance” en relación con la oferta monetaria. Con esa idea, defendió que Bitcoin puede funcionar como diversificador “último”, ya que su correlación con clases de activos tradicionales se mantiene cerca de cero.

La inversionista sostuvo además que los asignadores de portafolio tienen un deber fiduciario de considerar criptoactivos si buscan optimizar retornos y riesgos. Su argumento se enfoca en que la diversificación no depende solo de rendimiento, sino de cómo se comportan los activos entre sí cuando cambian las condiciones del mercado.

Wood añadió cifras específicas sobre la trayectoria de emisión de Bitcoin. Indicó que la nueva oferta se espera que aumente aproximadamente 0,8% por año durante los próximos dos años. Luego, estimó que la expansión anual podría desacelerarse hasta alrededor de 0,4% anual desde 2028.

Presión competitiva: el oro dominó 2025 y dañó la narrativa del “oro digital”

Pese a las afirmaciones sobre la superioridad estructural de Bitcoin, distintos reportes citados en la historia apuntan a que el oro ejerció presión directa sobre BTC en 2025. El desempeño del metal precioso habría fortalecido su posición como refugio, especialmente en un año donde Bitcoin no logró destacarse en términos de retorno.

Según esos reportes, el oro ganó 69% en lo que va de 2025, mientras Bitcoin registró una caída de 5% en el mismo periodo. Esta divergencia reabrió preguntas sobre el rol de BTC como cobertura contra inflación y como reserva alternativa de valor.

El texto señala que la credibilidad de la narrativa de Bitcoin como “oro digital” recibió un golpe considerable en ese contexto. Con un BTC debilitado, el oro apareció como el activo que ofreció retornos más altos y estabilidad comparativa.

También se menciona que el valor del oro se apoya en su reconocimiento universal, su historial milenario como preservación de riqueza y su escasez física. A diferencia de los criptoactivos, el metal no depende de infraestructura digital, lo que puede resultar tranquilizador para inversionistas que temen vulnerabilidades tecnológicas o fallas operativas.

Los reportes citados también afirman que la dinámica de 2025 obligó a reconsiderar asignaciones de portafolio. En particular, la demostración de beneficios de diversificación y de cobertura en crisis habría impulsado un posible aumento de exposición al oro dentro de carteras institucionales y tradicionales.


Artículo escrito con ayuda de un redactor de contenido de IA, editado por Angel Di Matteo / DiarioBitcoin

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