Los trabajadores por cuenta propia ya no pueden más con la Administración tributaria. Los datos oficiales muestran que cada vez más autónomos deciden cuestionar las liquidaciones, sanciones y procedimientos que afectan a su actividad diaria, utilizando los mecanismos de revisión previstos en el sistema fiscal español.
El último ejercicio cerrado confirma este escenario. Las reclamaciones presentadas ante los órganos económico-administrativos han alcanzado un volumen sin precedentes.
Esto evidencia que la discrepancia con Hacienda se ha convertido en una constante para miles de pequeños negocios.
Un máximo histórico que refleja una tensión creciente
Según la Memoria de la Administración Tributaria correspondiente a 2023, elaborada por la Agencia Estatal de Administración Tributaria, los autónomos y emprendedores interpusieron 239.177 reclamaciones ante los tribunales económico-administrativos.
Esta cifra supone un crecimiento cercano al 4% respecto al ejercicio anterior y marca el nivel más alto desde que existen registros sistemáticos, iniciados a finales de los años noventa.
El aumento no solo es cuantitativo, sino también estructural. Desde hace varios años, el volumen de recursos se mantiene en una senda ascendente, lo que apunta a una mayor disposición de los contribuyentes a defender sus posiciones frente a actuaciones que consideran incorrectas o discutibles.
Este fenómeno se ve impulsado por la complejidad normativa y por la frecuencia con la que se modifican las reglas fiscales que afectan a los pequeños negocios.
Resoluciones que desmienten la idea de inutilidad
Uno de los aspectos más relevantes del informe es el sentido de las resoluciones. En los tribunales económico-administrativos regionales, el 40,7% de las reclamaciones analizadas terminó con una estimación total o parcial a favor del autónomo, mientras que algo más de la mitad fueron desestimadas. El resto de los expedientes se archivó o inadmitió por cuestiones formales.
Estos datos cuestionan la percepción extendida de que recurrir una decisión de Hacienda carece de utilidad práctica. Aunque no todos los recursos prosperan, una proporción significativa consigue corregir liquidaciones, sanciones o criterios aplicados inicialmente, lo que refuerza el papel de estos órganos como instancia de revisión efectiva dentro del sistema tributario.
Los impuestos cotidianos concentran los conflictos
La mayor parte de las reclamaciones se concentra en ámbitos muy concretos de la gestión fiscal. Más de 84.000 recursos estuvieron relacionados con procedimientos de recaudación de deudas, cerca de 54.700 con el IRPF y más de 24.100 con el IVA.
Se trata de figuras impositivas que forman parte del día a día de cualquier autónomo, desde la presentación de declaraciones periódicas hasta la aplicación de deducciones o recargos.
Este patrón confirma que la conflictividad no se origina en operaciones complejas o excepcionales, sino en la aplicación práctica de normas extensas y técnicas.
Para muchos pequeños negocios, la falta de recursos especializados y la carga administrativa elevan el riesgo de discrepancias con la Administración, incluso cuando existe voluntad de cumplimiento.
El papel del Tribunal Económico-Administrativo Central
En segunda instancia actúa el Tribunal Económico-Administrativo Central, que en 2023 registró 11.836 reclamaciones.
Aunque el volumen fue ligeramente inferior al del año anterior, este órgano mantiene una elevada actividad en determinados tributos clave. El IRPF volvió a liderar los conflictos, seguido de actuaciones de recaudación, del Impuesto sobre Sociedades y del IVA.
El reparto de resoluciones en este nivel es similar al de los tribunales regionales, con una proporción relevante de expedientes que se archivan o se cierran sin entrar en el fondo por razones competenciales.
Aun así, el peso de las estimaciones favorables muestra que la revisión administrativa no es un mero trámite previo a la vía judicial.
Un sistema garantista con fricciones constantes
Desde el ámbito profesional se interpreta este escenario como el resultado de un sistema especialmente garantista. La facilidad para recurrir y el reducido coste administrativo explican en parte el elevado número de reclamaciones.
Este diseño permite una revisión técnica intensa de los actos de gestión e inspección, sin necesidad de acudir de forma inmediata a los tribunales de justicia.
En este contexto, el hecho de que una parte sustancial de los recursos prospere no implica un fallo estructural de la Administración, sino la corrección de errores y criterios discutibles en un marco normativo especialmente complejo y cambiante.
Quejas paralelas y percepción del contribuyente
Junto a las reclamaciones formales, el informe también recoge las quejas presentadas ante el Consejo para la Defensa del Contribuyente.
En 2023 se registraron 11.565 quejas y 463 sugerencias, cifras que muestran una estabilización tras los picos de años anteriores. Muchas de estas quejas se relacionan con la atención administrativa, la gestión de citas previas o la tramitación de ayudas y deducciones.
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La noticia
Autónomos y emprendedores se plantan ante Hacienda. Las reclamaciones frente a los tribunales marcan récord histórico con más de 239.000
fue publicada originalmente en
El Blog Salmón
por
Sergio Delgado
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