Tras algo más de un día en órbita terrestre –un día, una hora y 40 minutos para ser exactos– esta pasada madrugada el motor principal del Módulo de servicio europeo (ESM) de la cápsula Orión Integrity de encendía durante cinco minutos y 55 segundos para ponerla rumbo a la Luna. Es la maniobra conocida como inyección trans-luna (TLI) y es crítica en la misión.
Como ya hemos comentado en varias ocasiones, la ha puesto en una trayectoria de retorno libre, lo que quiere decir que ya no necesitarán utilizar más el motor principal del ESM. Aunque una vez rumbo a la Luna y durante las primeras 36 horas de viaje aún sería posible hacer utilizar el motor para un retorno rápido a la Tierra en caso de problemas. Pero a partir de ahí la única opción es dar la vuelta alrededor de la Luna.
Por decirlo así, la trayectoria en la que está ahora Integrity es una órbita alrededor de la Tierra con un apogeo de algo más de 400.000 kilómetros que la llevará a pasar cerca de la Luna en su parte más alta. La gravedad de la Luna tirará un poco de la cápsula para acercarla a ella antes de que vuelva a dirigirse hacia la Tierra.
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