Los 2 primeros discos en la historia del death metal

En los primeros años de la década de 1980, el metal experimentó una rápida expansión, con subgéneros que empezaban a bifurcarse a partir del thrash y el speed metal. Pero entre todas esas ramas nacientes, el death metal se destacó por una crudeza y oscuridad que lo definieron como un estilo único. Aunque hoy en día resulta difícil pensar en el género sin asociarlo con bandas clave como Death, Cannibal Corpse o Morbid Angel, sus raíces se encuentran en dos discos fundamentales que marcaron el inicio de este camino. El primero fue Seven Churches de Possessed, lanzado en 1985, y el segundo Scream Bloody Gore de Death, de 1987. Ambos álbumes se consideran los puntos de partida de un género que rápidamente dejó su huella en la escena metálica.

Seven Churches de Possessed es un caso interesante porque aunque muchos de los elementos que definirían al death metal están presentes en él, la banda aún no utilizaba el término «death metal» para describir su música. Este álbum, lanzado por la banda de San Francisco, se muestra como un cruce entre el thrash y lo que posteriormente se conocería como death metal. Los riffs agresivos y las temáticas oscuras estaban ahí, pero el estilo aún no estaba completamente definido. A pesar de esto, el impacto de Seven Churches en la formación del sonido y la estética del death metal fue innegable. Los gritos viscerales de su vocalista Jeff Becerra, los riffs rápidos y las atmósferas desoladas fueron elementos esenciales que marcaron una clara distancia con el thrash tradicional.

Por su parte, Scream Bloody Gore de Death, lanzado en 1987, es uno de los primeros discos en los que el término «death metal» ya empieza a tomar forma, y con él, Chuck Schuldiner establece lo que sería el sonido característico del género. Schuldiner, considerado uno de los padres fundadores del death metal, no solo contribuyó con su técnica vocal guttural y su forma particular de componer, sino también con una propuesta más técnica y compleja que, aunque agresiva, ofrecía una nueva perspectiva dentro del metal. En Scream Bloody Gore, la violencia de las letras y los cambios de ritmo rápidos y técnicos ayudaron a consolidar el estilo de una manera más clara que en el caso de Possessed. Mientras que Seven Churches sentaba las bases, Scream Bloody Gore las construía con mayor precisión.

La elección de estos dos discos como los primeros en la historia del death metal no solo se basa en la fecha de su lanzamiento, sino en el impacto que ambos tuvieron en la evolución del género. Seven Churches introdujo la idea de una música más oscura y violenta dentro del metal, pero fue Scream Bloody Gore el que llevó esos elementos a una nueva dimensión técnica y estilística, dejando en claro que el death metal era más que una simple ramificación del thrash. Estos discos, junto con las bandas que los crearon, dieron forma a un género que, décadas después, sigue siendo una de las ramas más influyentes del metal.