Acabamos de saber que Microsoft está probando en el canal Experimental de Windows 11 un ajuste oculto denominado Open apps maximized. Esto fuerza la apertura de todas las aplicaciones a pantalla completa por defecto.
Hablamos de una función que busca optimizar el espacio en pantallas pequeñas, aunque su implementación global todavía plantea dudas en entornos con varios monitores. Vamos a ver en qué consiste exactamente esta función y cómo podéis activarla si formáis parte del programa Insider.
Y es que Microsoft no ha anunciado oficialmente la característica, pero su presencia en las pruebas internas da pistas sobre hacia dónde se dirige la interfaz de Windows 11 para adaptarse a distintos formatos de pantalla.
Un selector en Efectos visuales pensado para pantallas pequeñas
El ajuste se ubica en la app de Configuración, Accesibilidad y Efectos visuales, junto a las opciones habituales de transparencia y animaciones del sistema. Cuando lo activemos, Windows 11 intenta abrir cada aplicación maximizada la próxima vez que la iniciáis, priorizando el aprovechamiento total del espacio disponible en el escritorio. El caso más claro se da en portátiles de 13 y 14 pulgadas, donde muchos usuarios maximizan casi todas las ventanas por necesidad y no por preferencia.
La opción también resulta práctica en la Surface Pro de 12 pulgadas, sobre todo cuando se interactúa con la pantalla táctil, ya que tocar un botón pequeño de maximizar es menos cómodo que hacerlo con un ratón. La misma lógica se extiende a tabletas con Windows y a consolas portátiles que incluyen el escritorio convencional del sistema.
En estos formatos, cada ventana en modo flotante resta espacio útil a una pantalla ya reducida, por lo que maximizar por defecto evita ajustes manuales constantes.
Los monitores grandes plantean otro escenario en Windows
La experiencia cambia si conectamos el equipo a un monitor de 27 pulgadas o superior. En ese caso, maximizar todas las aplicaciones por defecto puede desperdiciar espacio y complicar el trabajo con varias ventanas abiertas a la vez. Un usuario puede querer el navegador y el procesador de textos a pantalla completa, pero necesita mantener otras herramientas en modo ventana para consultar información sin cambiar de programa constantemente.

Este tipo de configuración es habitual en puestos de trabajo con teclado y ratón, donde el multitarea depende de comparar ventanas lado a lado sin recurrir constantemente a Alt + Tab. Por ahora, según lo detectado en la nueva compilación, la función actuaría como una instrucción global sin distinguir entre programas ni pantallas. No hay indicios de que pueda aplicarse solo a determinadas aplicaciones ni de que el sistema reconozca la pantalla activa para cambiar de comportamiento al conectar un monitor externo, algo que resultaría especialmente útil para quienes alternan entre movilidad y trabajo de escritorio.