Aion: el proyecto secreto de Microsoft para jubilar Windows (y por qué fracasó)

La reputación y penetración de mercado del sistema operativo Windows de Microsoft está fuera de toda duda desde hace muchos años. Hablamos del líder indiscutible del sector de este gigante tecnológico, pero no todos sus proyectos han tenido tanto éxito.

También han lanzado productos, o al menos han estado inmersos en su desarrollo, y finalmente se han convertido en auténticos fracasos. Ahora os vamos a hablar de un software de la misma empresa que quizá muchos de vosotros no hayáis escuchado nunca. En realidad se trata de Aion, un sistema operativo que desarrolló la propia Microsoft y que se centraba en ser lo más ligero posible.

Principales funciones de Aion, el sistema fracasado de Microsoft

Básicamente, todo lo contrario de lo que sucede en estos instantes con las más recientes versiones de Windows. Para que os hagáis una idea más aproximada de los secretos internos de este proyecto, se trataba de un sistema dedicado exclusivamente a las aplicaciones web y a la inteligencia artificial. Al mismo tiempo, carecía de instalación como tal en los equipos de los usuarios ni de ejecución local de aplicaciones.

Hablamos de un desarrollo del pasado año 2024, y Microsoft afirmaba que Aion era un ejemplo de un sistema operativo web con agentes que integraba Copilot de forma nativa en el núcleo del shell. La empresa lo que pretendía con todo ello era crear un software de este tipo muy ligero y basado en el navegador Edge y la IA. Tal y como os podéis imaginar, ejecutaba casi todos sus componentes en la nube, liberando así a los equipos de la práctica totalidad de los procesos.

Es más, teniendo en cuenta que las aplicaciones web se han vuelto muy parecidas a buena parte de las instalaciones locales, Aion ejecutaba Office para la web, incluyendo Word, Excel, PowerPoint y muchas otras aplicaciones, sin problemas. Esto incluía otras muchas apps web de terceros.

Origen y fin del proyecto del sistema operativo ligero

También debemos saber que este fue un potente proyecto centrado en el nombre en clave Win3 de Microsoft, que no compartía muchas similitudes con los diferentes Windows actuales. Es más, de hecho, ni siquiera permitiría la ejecución de aplicaciones Win32 convencionales que bajamos de las webs de los desarrolladores externos.