Microsoft, desde hace varios años y versiones del sistema operativo Windows, pone a nuestra disposición múltiples herramientas de personalización para su software. Esto nos permite ajustar el funcionamiento del mismo dependiendo de nuestras prioridades: rendimiento o autonomía.
No hace falta decir que esto se hace especialmente útil en el caso de que normalmente trabajemos con un ordenador portátil. De esta manera podremos ajustar el sistema operativo para que priorice el rendimiento de sus componentes hardware o ahorre recursos para aumentar la vida útil de la batería.
Ahorrar batería de un portátil de forma manual
Para ello podemos realizar diferentes cambios de manera manual echando mano de diversas funciones que de manera predeterminada nos encontramos en Windows. Esto nos permitirá aumentar la autonomía de nuestro equipo en el caso de que no tengamos acceso a una toma de corriente en ese instante y durante un tiempo.
Estos son algunos de los cambios que podéis llevar a cabo en el propio equipo para así poder seguir trabajando con nuestro PC portátil durante más tiempo hasta que lo podamos enchufar a la electricidad.
- Bajar el brillo de la pantalla.
- Evita la ejecución de juegos y aplicaciones que exijan muchos recursos del equipo.
- Desconecta la Wi-Fi si no la vas a necesitar.
- Desactiva temporalmente el antivirus integrado en Windows.
- Cierra todos los procesos que están funcionando en segundo plano y que no necesitamos en ese momento.
- Evita la ejecución de contenidos multimedia, especialmente los vídeos.
Cómo aumentar el rendimiento de Windows en segundos
Pero también se puede dar la circunstancia de que en determinadas ocasiones nos encontremos ante la situación completamente contraria. Es decir, necesitamos que el sistema operativo esté preparado para aprovechar al máximo los recursos de hardware de nuestro ordenador. Aquí hablamos tanto del procesador como de la gráfica del equipo, algo que por ejemplo se puede hacer especialmente importante a la hora de ejecutar los juegos más exigentes.
Os decimos todo esto porque en un sencillo paso tenemos la posibilidad de establecer el modo óptimo o de máximo rendimiento de Windows, en tan solo unos segundos. De hecho, a continuación os vamos a mostrar un método que os será de ayuda en estas tareas y que podéis llevar a cabo sin complicación alguna.
Para lograr esto que os contamos, lo primero que hacemos es abrir una ventana de la herramienta PowerShell integrada en Windows. Basta con escribir el nombre de la misma en el cuadro de búsqueda de la barra de tareas. Aquí es importante que ejecutemos esta aplicación con permisos de administrador. Una vez en la correspondiente ventana que aparece en pantalla, no tenemos más que teclear el siguiente comando:
