La conectividad es un elemento fundamental en nuestra experiencia de uso con el sistema operativo Windows. De la misma depende que podamos acceder a Internet o hagamos un uso normal de todas las aplicaciones y plataformas que utilizamos en el día a día con el PC.
El problema viene cuando, sin razón aparente alguna, esta conectividad empieza a fallar y a darnos problemas en el ordenador, ya sea en casa o en el trabajo. Esto es algo que se hace especialmente patente en el caso de que nos enfrentemos a una conexión Wi-Fi que empieza a dar errores, por una razón u otra.
Redes públicas y privadas en Windows
Por ejemplo, en más ocasiones de las que nos gustaría, el propio sistema operativo de Microsoft lleva a cabo un cambio del tipo de red sin que se lo hayamos solicitado. Esto quiere decir que podemos experimentar importantes cambios en el proceder del propio Windows, sin saber muy bien la razón de todo ello. Y es que en ese momento el software toma la determinación de cambiar el tipo de red, por decisión propia.
Antes de nada, debemos tener en consideración que las últimas versiones del sistema operativo del gigante tecnológico reconocen dos tipos de red para redes sin servidor de dominio: la privada y la pública. Para empezar os diremos que en una red privada, otros usuarios pueden ver nuestro equipo y de este modo tenemos la posibilidad de habilitar y configurar el uso compartido de los archivos del PC, y las impresoras instaladas.
Todo ello se traduce en que si el equipo está configurado en una red pública, el uso compartido se deshabilita de forma repentina. De buenas a primeras, nuestro ordenador se vuelve invisible en la red local y el firewall permite menos excepciones, por ejemplo. Y es que al configurar el tipo de red, podremos habilitar más funciones compartidas, todo ello en un entorno seguro y privado. Igualmente se tienen en cuenta más requisitos de seguridad para una red Wi-Fi en un espacio público.
Para cada nueva conexión de red que llega, Windows selecciona el tipo de red Pública de forma predeterminada, algo que podemos cambiar a privada, a mano. Así, el sistema recuerda esta configuración al volver a conectarte a esa misma red.
Pero debido a un error de Windows, el propio software a veces cambia el tipo de las redes Wi-Fi que ya conoce el sistema y tiene almacenadas. Esto se traduce en que cambia automáticamente las redes privadas a públicas y viceversa.
