¿Qué está pasando con Manjaro? La mejor distro basada en Arch Linux corre peligro

Manjaro es una de las distros Linux más importantes que podemos encontrar en la red. Al contrario que Ubuntu, Mint y otros sistemas similares, que utilizan Debian como base, Manjaro apuesta por Arch Linux, una de las distros más potentes, pero también más complejas que podemos encontrar. La propuesta de Manjaro siempre ha sido clara: ofrecer una experiencia más accesible, con herramientas propias y una puesta a punto mucho más amable que la del Arch original. Sin embargo, su futuro vuelve a estar en entredicho.

El pasado 9 de marzo de 2026 se publicó el «Manjaro 2.0 Manifesto«, un texto firmado por 19 miembros del equipo, incluyendo perfiles clave del proyecto, incluso con responsabilidad técnica dentro de la empresa, en el que se ataca directamente a la dirección actual del proyecto de llevar una década de estancamiento, causando la pérdida de confianza y la fuga de grandes desarrolladores del proyecto.

Pantalla de bienvenida de Manjaro Linux con fondo azul y menú de opciones.
Interfaz de inicio del sistema operativo Manjaro Linux Fuente: Distrowatch

Los miembros que han firmado este manifiesto hablan de problemas que, según ellos, se han repetido durante años sin una solución real. Por ejemplo, los miembros ponen sobre la mesa los conocidos fallos con la renovación de certificados TLS, un asunto especialmente delicado que ha afectado directamente a la imagen de fiabilidad del proyecto. La crítica más dura, sin embargo, va más allá de lo técnico, y aseguran que Manjaro se ha gestionado como un proyecto excesivamente centralizado y dependiente de una sola persona, en lugar de funcionar como una comunidad abierta y repartida.

Manjaro busca ser un «proyecto comunitario»

La propuesta del grupo rebelde no se centra solo en pedir cambios genéricos. Estos miembros, lo que piden es separar directamente el proyecto comunitario de Manjaro GmbH & Co. KG y crear una asociación sin ánimo de lucro bajo la legislación alemana. Con esta nueva estructura, esta asociación asumiría el control del desarrollo y de buena parte de la infraestructura esencial de Manjaro: desde las organizaciones de GitHub y el GitLab hasta el dominio, el foro, la CDN y las finanzas comunitarias.

El problema llega cuando los miembros que han firmado el manifiesto han empezado a hacer exigencias a la empresa actual. Por ejemplo, proponen que esta pueda seguir usando el nombre de «Manjaro» hasta finales de 2029, pero a partir de ese entonces tendría que haber una cesión posterior del control total de la marca a la futura asociación por 1 euro. Además, todo el manifiesto habla con un tono de ultimátum, ya que sus impulsores establecen distintas fases de presión, como «esperar una respuesta», «iniciar una huelga», «hacer pública la situación» e incluso, como último recurso, «impulsar un fork o marcharse del proyecto».

La respuesta de la empresa no calma la crisis

Un día más tarde, Philip Müller, cofundador de Manjaro y responsable de la empresa, respondió a dicho manifiesto con un mensaje bastante medido, aunque lejos de intentar resolver el conflicto. En esta respuesta, el CEO acepta que pueda fundarse una asociación separada y reconoce que ya hubo debates parecidos en el pasado, incluso antes de la creación de Manjaro GmbH & Co. KG. Eso sí, Müller deja claro que no piensa implicarse personalmente en esa fundación y que cualquier cesión de activos o servicios deberá negociarse en términos que no perjudiquen a su negocio. Además, cierra su respuesta con una advertencia sobre posibles acciones legales si se producen comentarios o movimientos que dañen a la empresa o a su reputación.

Texto de un post en foro con discusión sobre Manjaro y propuesta de reestructuración.
Discusión en foro sobre propuesta de reestructuración de Manjaro Fuente: Captura del foro de Manjaro

Por otro lado, Roman Gilg, uno de los desarrolladores de mayor peso de Manjaro (y firmante del Manifiesto), preguntó públicamente si existía alguna objeción concreta a transferir los activos que de solicitan en el manifiesto. Y ahí entramos en una de las claves del conflicto, ya que una cosa es aceptar la idea de una asociación separada, y otra muy distinta cederle el dominio, la infraestructura, el foro y buena parte del control real del ecosistema de Manjaro. Y es precisamente aquí donde se está jugando buena parte del futuro del proyecto.