Liz Reid admite que Google Search y Gemini podrían no converger del todo

Liz Reid, jefa de Google Search, reconoció que ni siquiera dentro de Google está claro cómo terminarán relacionándose Search y Gemini. En una entrevista reciente, la ejecutiva admitió que ambos productos convergen en algunas áreas, se separan en otras, y que el auge de los agentes de IA podría dar paso a una tercera categoría distinta.
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  • Liz Reid dijo que no sabe si Google Search y Gemini terminarán fusionándose por completo.
  • La ejecutiva afirmó que ambos productos convergen en algunas áreas, pero divergen activamente en otras.
  • Google enfrenta presión mientras la IA redefine cómo las personas buscan, consumen y descubren información.

Google atraviesa una etapa de redefinición interna en uno de sus negocios más importantes. Liz Reid, responsable de Google Search, ofreció una visión poco habitual sobre el momento que vive la compañía y reconoció que el futuro de la búsqueda en internet sigue siendo incierto, incluso para quienes lideran el producto desde dentro.

La declaración resulta relevante porque Search ha sido durante años el corazón del negocio de Google y uno de los productos más influyentes de la web. Sin embargo, la expansión de la inteligencia artificial generativa ha alterado la forma en que millones de usuarios formulan preguntas, reciben respuestas y navegan por la información digital.

En ese contexto, la relación entre Google Search y Gemini se ha convertido en una de las preguntas más observadas de la industria tecnológica. La duda no es menor: una eventual integración total, una convivencia paralela o incluso la aparición de una nueva plataforma podrían redefinir la estrategia del gigante tecnológico en la era de la IA.

Una admisión poco común desde la cúpula de Google

Durante una conversación en el podcast ACCESS, copresentado por Ellis Hamburger, Reid fue consultada sobre si Google Search y Gemini, el chatbot independiente de inteligencia artificial de la empresa, terminarán fusionándose por completo. Su respuesta se apartó del tono habitual de certeza corporativa que suele caracterizar a los grandes ejecutivos del sector.

“No sé la respuesta”, dijo Reid, según relató la entrevista titulada Liz Reid on where Google Search ends and Gemini begins. La ejecutiva añadió que en algunos frentes ambos productos muestran señales de convergencia, mientras que en otros se están separando de manera activa.

Esa matización sugiere que Google todavía explora cuál es la mejor arquitectura para sus productos de búsqueda y asistencia conversacional. Más aún, Reid planteó que el avance de los agentes de IA podría llevar a una conclusión distinta: que el producto correcto no sea ni Search ni Gemini, sino una tercera cosa completamente diferente.

La observación es significativa porque apunta a una transformación más profunda que una simple integración de funciones. En lugar de limitarse a insertar respuestas generadas por IA dentro del buscador tradicional, Google podría terminar rediseñando la experiencia de acceso a la información a partir de nuevos modelos de interacción.

La presión sobre el negocio más emblemático de Google

Reid encabeza Google Search en un momento descrito como uno de los más complejos para la compañía. Search ha sido considerado durante años como uno de los negocios más exitosos construidos en internet, pero la irrupción de herramientas de IA generativa abrió un frente competitivo que ha obligado a Google a revisar supuestos que parecían sólidos.

La presión no proviene solo del avance tecnológico. También se refleja en el impacto que las nuevas respuestas generadas por IA han tenido sobre el ecosistema digital. La entrevista menciona que esta semana se volvió viral un gráfico que mostraba que varias publicaciones tecnológicas relevantes han perdido la mayor parte de su tráfico proveniente de Google desde el lanzamiento de resultados impulsados por IA.

Aunque ese dato se menciona como contexto y no se acompaña de cifras específicas, ilustra una preocupación central del sector editorial y del mercado publicitario. Si los usuarios obtienen respuestas directas sin salir del entorno de búsqueda, el flujo tradicional de visitas hacia medios y sitios especializados puede disminuir de forma importante.

Para públicos interesados en tecnología, finanzas e IA, el tema va más allá de Google. La forma en que cambien los patrones de descubrimiento de información puede alterar modelos de negocio, valoración de empresas digitales y estrategias de distribución de contenido, algo que también toca de cerca a industrias como blockchain, trading algorítmico y plataformas de datos en tiempo real.

La postura oficial y el trasfondo real

Reid mantuvo en parte la línea institucional de la compañía. Sostuvo que el efecto de la IA sobre Google Search es “expansionista” y no de suma cero, lo que implica que la empresa considera que estas herramientas amplían el tipo de preguntas que las personas hacen, en lugar de canibalizar directamente el uso del buscador tradicional.

Según explicó, los usuarios están formulando más preguntas que nunca. Ese punto encaja con una idea que varias empresas de IA han promovido en el último año: al reducir la fricción para preguntar, resumir y profundizar, los sistemas conversacionales no solo sustituyen hábitos anteriores, sino que crean comportamientos nuevos.

Sin embargo, la parte más llamativa de su intervención no fue la defensa del modelo oficial, sino la apertura con la que aceptó la falta de una respuesta definitiva sobre el destino de Search y Gemini. Esa admisión refuerza la idea de que la industria aún se encuentra en una fase experimental, incluso en compañías con recursos masivos y liderazgo histórico.

Reid también resumió esa incertidumbre con una frase reveladora: los hábitos de las personas no están solidificados. En otras palabras, Google no parte de una conducta fija del usuario, sino de un terreno en movimiento donde la búsqueda, la conversación con IA y la automatización mediante agentes podrían combinarse de formas todavía impredecibles.

Quién es Liz Reid y por qué su visión importa

La trayectoria de Reid ayuda a dimensionar el peso de sus declaraciones. Lleva más de 22 años en Google y fue la primera ingeniera en la oficina de Nueva York cuando la empresa tenía menos de 2.000 empleados en total. Su carrera ha estado vinculada a productos clave dentro de la expansión histórica de la compañía.

Comenzó en el equipo que desarrolló Google Local, base de lo que después se convertiría en Maps. Más tarde asumió la dirección de todo Search en 2024, precisamente cuando la inquietud sobre el posible impacto de ChatGPT sobre Google se encontraba en uno de sus puntos más altos.

Ese momento no fue casual. La conversación sobre si los chatbots podían desplazar al buscador clásico se instaló con fuerza en el mercado tecnológico, y Google quedó sometida a una mezcla de presión competitiva, expectativa de inversionistas y temor reputacional. Colocar a una ejecutiva con larga experiencia en productos de información y navegación fue parte de la respuesta.

En la entrevista, Reid explicó que decidió pasar de Maps a Search porque era difícil rechazar la oportunidad de dirigir el producto que representa “la esencia de lo que Google representa”. La frase deja claro que, para la empresa, la búsqueda sigue siendo un elemento central de identidad, aunque su forma futura aún esté en debate.

Un sector en redefinición

El trasfondo de esta discusión no se limita a Google. La línea entre motores de búsqueda, asistentes conversacionales y agentes autónomos se vuelve cada vez más difusa. En términos prácticos, eso significa que el usuario podría pasar de buscar enlaces a delegar tareas, pedir análisis y recibir resultados sintetizados sin necesidad de navegar de la manera tradicional.

Ese cambio abre oportunidades, pero también tensiones. Por un lado, la IA puede hacer más eficiente el acceso a la información. Por otro, pone presión sobre los creadores de contenido, sobre la atribución de valor y sobre la sostenibilidad del ecosistema abierto de la web, que durante décadas dependió del tráfico derivado desde buscadores.

La entrevista también incluyó referencias a otros movimientos del sector, como una pausa de OpenAI al llamado Modo Adulto, el fin de su Código Rojo y una “gira de disculpas” de Anthropic. Aunque esos temas aparecen como parte del contexto general del episodio, el eje de la conversación fue la incertidumbre estratégica que enfrenta Google alrededor de Search y Gemini.

Por ahora, la principal conclusión es que ni siquiera la jefa de Google Search quiere presentar una respuesta cerrada sobre cómo terminará esta transición. En un entorno donde la IA cambia rápidamente la conducta del usuario, la empresa parece moverse entre integración, separación y la posibilidad de inventar una nueva categoría de producto.