Modo Máximo rendimiento de Windows: ¿mejora el PC mientras juego o no sirve de nada?

Los ordenadores de sobremesa y portátiles se han convertido en uno de los principales elementos en todo el mundo para disfrutar de nuestros juegos favoritos. Cierto es que no todos los equipos están capacitados para ejecutar los títulos más modernos, pero al margen del hardware incluido, la configuración del sistema operativo, aquí también juega un papel clave.

Como os podéis imaginar, en este caso nos referimos al sistema Windows de Microsoft que poco a poco ha ido añadiendo nuevas funciones para mejorar nuestra experiencia al jugar. No hace falta decir a estas alturas que algunos de los más recientes juegos son bastante exigentes en lo que se refiere al hardware que debería tener nuestro ordenador. Todo ello para poder exprimir al máximo el título como tal y disfrutarlo como es debido.

Seguro que muchos habéis comprado de primera mano que, para todo ello, en ocasiones necesitamos gastarnos una buena cantidad de dinero en el ordenador como tal. Pero no todo el mundo puede permitirse gastar más de 1000 o 2000 euros en equipo de última generación, más en estos instantes, tal y como están los precios.

Qué es el modo Máximo rendimiento de Windows y cómo se activa

En equipos más limitados, siempre tenemos la posibilidad de reducir la calidad visual del juego y desactivar ciertas funciones para que la exigencia no sea tan elevada. Pero como os contamos antes, aquí Windows nos da la posibilidad de echar mano de algunos parámetros personalizables para mejorar el funcionamiento del sistema como tal.

Este es el caso del conocido como modo Máximo rendimiento que nos propone Windows y que podemos configurar de manera manual. Con todo y con ello, es posible que muchos de vosotros en alguna ocasión os habéis planteado qué hace exactamente Windows en segundo plano cuando lo ponemos en funcionamiento. Como no podía ser de otro modo, aquí se realizan algunos cambios en el plan de energía de nuestro PC con el fin de priorizar el rendimiento sobre la eficiencia energética.

Es importante tener en consideración que esta es una función disponible en los equipos con Windows y podemos configurarla en cuestión de segundos. Para empezar, os diremos que tenemos la oportunidad de poner en marcha el mencionado modo Máximo rendimiento desde la aplicación de Configuración de Windows. Accedemos a esta mediante la combinación de teclas Win + I y nos situamos en el apartado que reza Sistema / Energía y batería.

Activar modo Máximo rendimiento Windows Configuración
Aplicación de Configuración de Windows para activar el modo Máximo rendimiento. Foto: captura de SoftZone.

Nos encontramos con tres modos: Mejor eficiencia energética, Equilibrado y Máximo rendimiento. A pesar de que no hay mucha más información sobre la función de estas opciones, a priori, su significado es evidente.